El miércoles 18 de julio de 2025, frente a Pasteur 633, sede de la AMIA, se llevó a cabo el acto conmemorativo por el 31.º aniversario del atentado terrorista más letal registrado en la historia argentina reciente. En la ceremonia, el presidente Javier Milei aseguró que “no vamos a parar hasta que se haga justicia”. La oportunidad fue aprovechada tanto para rendir homenaje a las 85 víctimas como para renovar el reclamo de esclarecimiento y sanción a los responsables.
El mandatario arribó a las 09:29, acompañado por su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia, y estuvo acompañado por funcionarios como Patricia Bullrich (Seguridad), Luis Petri (Defensa) y Mariano Cúneo Libarona (Justicia), junto a legisladores y referentes comunitarios. El acto se desarrolló con un fuerte operativo de seguridad debido al contexto de tensión diplomática con Irán, al que la AMIA y el Gobierno responsabilizan por haber orquestado el ataque.
Con la lectura de los nombres de las 85 víctimas, el tradicional sonido del shofar a las 09:53, y la presencia de familiares, se marcó el momento exacto en que ocurrió la explosión, el 18 de julio de 1994. Bajo la consigna “La impunidad sigue; el terrorismo también”, el acto fue conducido por Mariana Fabbiani y contó con la intervención, entre otros, de familiares que reclamaron respuestas concretas sobre el origen del explosivo, el armado de la camioneta-bomba y la ejecución del operativo.
El presidente de la AMIA, Osvaldo Armoza, sostuvo que el atentado no puede ser visto como un episodio aislado, sino como parte de una estrategia más amplia organizada por Teherán y ejecutada a través de Hezbollah, que se adapta a los contextos temporales y geográficos. También advirtió sobre la “infiltración iraní en Latinoamérica”, aludiendo al incidente del avión venezolano-iraní en 2022.
Avances judiciales y reclamos
Este año marca un hito: por primera vez se inició un juicio en ausencia contra diez acusados —siete iraníes y tres libaneses— por estar prófugos, amparándose en la ley de juicio en ausencia, aprobada en febrero de 2025. El juez Daniel Rafecas habilitó esta vía el 26 de junio, buscando resarcir el estancamiento judicial de décadas.
Durante el acto, Armoza exigió respuestas sobre detalles centrales: procedencia del explosivo, roles de Telleldín, El Reda y otros, así como condiciones de conservación en las investigacionesW. También hizo un llamado al Estado argentino, a Estados Unidos y al Líbano para que actúen con firmeza y exijan el enjuiciamiento correspondiente.
El gobierno de Milei ha reforzado su postura firme contra Irán, alineándose con Estados Unidos e Israel. Incluso el ministro de Justicia, Cúneo Libarona, celebró públicamente la posibilidad de avanzar con el juicio gracias a la nueva normativa. Este enfoque endurecido ha tensado aún más la relación con Teherán .
Breve repaso histórico del atentado AMIA
El atentado del 18 de julio de 1994 consistió en una bomba en un coche estacionado frente a la sede de la AMIA en Buenos Aires, que causó 85 muertos y más de 300 heridos, convirtiéndose en el ataque más grave contra la comunidad judía fuera de Israel desde la Segunda Guerra Mundial.
Desde 2006, investigaciones conjuntas de inteligencia argentina, estadounidense e israelí vinculan el ataque a funcionarios del régimen iraní y a Hezbollah. A pesar de ello, los acusados permanecen prófugos y el caso sufrió numerosos obstáculos, incluidos múltiples encubrimientos, decisiones judiciales anuladas y controversias políticas.
¿Qué se exige ahora?
El escenario actual gira en torno a tres ejes clave:
- Juicio en ausencia: se espera que avance rápidamente para brindar un pronunciamiento judicial, pese a la falta de presencia de los acusados.
- Clarificación de evidencias: se busca que los fiscales Basso y Miranda profundicen la investigación sobre el explosivo, los implicados locales y el apoyo logístico.
- Protección y acceso a documentación: se reclama que los archivos de la SIDE y otros organismos queden accesibles en condiciones adecuadas, evitando su desprotección.
Mientras tanto, la participación de Estados Unidos e Israel, con recientes homenajes oficiales, refuerza la presión diplomática y política sobre Irán.
