Reunión de la Mesa de Enlace y el Gobierno en medio de las críticas por las retenciones

Reunion con la Mesa de Enlace Reunion con la Mesa de Enlace

En medio del malestar creciente del campo por la restitución de retenciones, el presidente Javier Milei mantuvo este martes su primer encuentro formal con la Mesa de Enlace, en el predio ferial de Palermo, donde se desarrolla la tradicional Exposición Rural. La reunión, que duró cerca de dos horas, no dejó anuncios concretos, pero sí un gesto político clave en un contexto de alta sensibilidad para el sector agropecuario.

El motivo central de la cita fue el fin del esquema de reducción temporal de retenciones a la soja y el maíz, lo que provocó fuertes críticas desde las entidades rurales. Desde el 1° de julio, el tributo volvió a ubicarse en el 33% para la soja (había sido reducido al 26%) y en el 12% para el maíz (anteriormente 9,5%). La decisión fue tomada por el Ministerio de Economía al vencer el decreto que había habilitado el alivio.

Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), su presidente, Nicolás Pino, fue tajante: “Es el impuesto más nefasto que se le puede aplicar a una producción”. Según un informe elaborado por la SRA y CREA, con el nuevo nivel de retenciones el 80% de la producción de soja y el 60% del maíz quedarían por debajo del umbral de rentabilidad promedio. El escenario complica aún más a un sector golpeado por la sequía del año pasado, los precios internacionales bajos y un tipo de cambio poco competitivo.

“El bolsillo del productor no da más”, expresó Ignacio Kovarsky, vicepresidente de CRA y referente de CARBAP. Y agregó: “Las retenciones son un robo, con cualquier gobierno. Esta situación es insostenible. El campo ya no puede seguir financiando al Estado”.

Más allá del tema impositivo, en la agenda también se discutieron problemas de infraestructura, especialmente el estado de las rutas y caminos rurales. “De nada sirve producir si no se puede sacar la mercadería”, advirtió Pino, quien además planteó la necesidad de reducir la presión tributaria en todos los niveles: nacional, provincial y municipal.

Otro punto relevante fue el futuro del INTA y el INASE, organismos estratégicos para el desarrollo científico del agro. La Mesa de Enlace manifestó su preocupación por la pérdida de autonomía de ambos institutos, a raíz de los recientes cambios dispuestos por el Gobierno. También se reclamó la eliminación de la barrera sanitaria patagónica, que limita el comercio de carne con hueso entre regiones.

Aunque no hubo definiciones inmediatas, desde el entorno presidencial se valoró el tono del encuentro y se destacó que el diálogo quedó abierto. El propio Pino, al salir de la reunión, afirmó que “los gestos valen más que las palabras”, aunque advirtió que “el tiempo de los diagnósticos ya pasó, ahora se necesitan decisiones”.

El campo llega a esta instancia con una posición clara: pide retenciones cero en el mediano plazo, menor presión fiscal y reglas de juego estables para volver a invertir. Mientras tanto, continúa la Exposición Rural en Palermo, un evento donde se respira clima de protesta pero también de expectativa. El gesto de Milei de acercarse a la Mesa de Enlace fue bien recibido, aunque el sector ahora espera señales más concretas.

Con la cosecha ya comprometida por los números en rojo y una cadena productiva presionada por los costos, la pregunta que sobrevuela es si el Gobierno está dispuesto a avanzar hacia un modelo donde el campo deje de ser la caja fiscal y vuelva a ser, como prometió el presidente durante su campaña, “el motor de la recuperación económica”.

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