El gobierno argentino dio un paso clave hacia la posibilidad de que sus ciudadanos ingresen a Estados Unidos sin necesidad de visa, gracias al relanzamiento de las negociaciones para incorporarse nuevamente al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program). Aunque el proceso es complejo y aún hay obstáculos por superar, la iniciativa representa una señal política fuerte y genera grandes expectativas de cara al futuro.
Argentina formó parte del programa Visa Waiver entre 1996 y 2002, pero fue excluida tras la crisis económica de comienzos de siglo. Desde entonces, los ciudadanos argentinos deben tramitar una visa tipo B1/B2 para poder ingresar a territorio estadounidense por motivos de turismo o negocios.
Ahora, el gobierno de Javier Milei y representantes del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos acordaron iniciar un proceso de evaluación para reincorporar al país al programa, lo que permitiría ingresar con una simple autorización electrónica (ESTA), sin necesidad de pasar por entrevistas ni pagar la visa consular.
Los requisitos clave que debe cumplir Argentina
1. Reducir la tasa de rechazo de visas
Uno de los principales requisitos para que un país pueda ingresar al programa es que la tasa de rechazo de visas B1/B2 sea inferior al 3 % anual. Según datos oficiales, en 2024 Argentina alcanzó una tasa del 8,9 %, la más alta en casi dos décadas. Este es el obstáculo más importante que el país deberá resolver para avanzar en el proceso.
2. Emitir pasaportes electrónicos biométricos
Estados Unidos exige que todos los países del programa emitan pasaportes electrónicos con chip biométrico, capaces de almacenar información como huellas digitales y datos faciales. Argentina ya cumple con este requisito, lo que representa un punto a favor en la evaluación.
3. Cooperación en materia de seguridad
Otro aspecto fundamental es que el país candidato acepte colaborar activamente con Estados Unidos en materia de inteligencia y seguridad. Esto incluye el intercambio de datos sobre terrorismo, la notificación inmediata de pasaportes perdidos o robados y la disposición a permitir auditorías periódicas por parte del gobierno estadounidense.
4. Repatriación de ciudadanos con órdenes de expulsión
También se requiere que el país esté dispuesto a repatriar a sus ciudadanos en caso de que un tribunal estadounidense determine su expulsión. Este punto ya fue abordado en acuerdos bilaterales anteriores, aunque será evaluado nuevamente.
Beneficios de ingresar al Visa Waiver Program
Si Argentina logra ser incorporada al programa, los ciudadanos podrán viajar a Estados Unidos sin necesidad de visa por hasta 90 días, únicamente completando un formulario online (ESTA) y abonando una tasa mucho menor a la de la visa tradicional.
Entre los principales beneficios se destacan:
- Menor costo: el formulario ESTA cuesta menos de USD 25.
- Mayor rapidez: no se necesita entrevista ni cita consular.
- Validez por dos años, siempre que el pasaporte siga vigente.
Sin embargo, es importante aclarar que la exención no garantiza el ingreso automático: los oficiales migratorios en el aeropuerto pueden decidir rechazar la entrada si detectan inconsistencias o sospechas.
¿Cuánto tiempo podría demorar el proceso?
Funcionarios estadounidenses han señalado que la incorporación al Visa Waiver puede demorar entre 12 y 18 meses. El gobierno argentino confía en acelerar el proceso para que esté vigente antes del Mundial 2026, un evento que podría generar un fuerte flujo turístico hacia Norteamérica.
El embajador estadounidense en Buenos Aires, Marc Stanley, afirmó que “el proceso ya está en marcha”, aunque advirtió que Argentina aún debe mejorar sus indicadores migratorios para cumplir con los criterios técnicos.
Más allá de los requisitos formales, algunos analistas interpretan este acercamiento como una decisión política, en el contexto de la relación entre Javier Milei y el expresidente Donald Trump, quien buscaría regresar al poder en las próximas elecciones. En este sentido, se ha planteado que Argentina podría recibir un tratamiento especial, a pesar de no cumplir hoy con todas las condiciones técnicas.
De concretarse, sería una señal contundente de alineamiento geopolítico y confianza bilateral, además de representar un cambio histórico en la política migratoria de Estados Unidos hacia América Latina.
