Una lata de atún y una papa grande alcanzan para preparar medallones dorados en sartén. La receta no lleva huevo ni harina y tiene un detalle fundamental: eliminar el exceso de humedad antes de darles forma.
Para una cena sencilla, los medallones de atún y papa ofrecen una alternativa que utiliza ingredientes habituales de la cocina. Esta versión, difundida por Los Andes, propone preparar cuatro unidades pequeñas sin amasar y sin agregar huevo ni harina.
Ingredientes para cuatro medallones pequeños
Se necesita una lata de atún de aproximadamente 100 a 120 gramos una vez escurrida, una papa grande de 250 a 300 gramos, dos cucharaditas de aceite, sal y pimienta. Como condimentos opcionales se pueden sumar pimentón, perejil picado o ralladura de limón.
El atún puede ser al natural o en aceite, pero en ambos casos hay que retirar bien el líquido. La papa, por su parte, debe convertirse en un puré firme, sin leche ni manteca.
Cómo preparar los medallones de atún y papa
Primero, lavá la papa y hervila entera, con piel, hasta que esté tierna. Escurrila, dejala entibiar, pelala y pisala con un tenedor. Si el puré conserva demasiada agua, podés calentarlo unos minutos a fuego bajo mientras revolvés para que pierda humedad.
Por separado, escurrí el atún en un colador y presionalo suavemente para eliminar el líquido restante. Mezclalo con el puré y los condimentos hasta obtener una preparación compacta que pueda moldearse.
Una vez que la mezcla pierda el calor intenso, dejala entre 20 y 30 minutos en la heladera para facilitar el armado. Dividila en cuatro porciones y formá medallones de aproximadamente un centímetro y medio de grosor, compactando bien los bordes.
El secreto para dorarlos sin que se desarmen
Calentá una sartén antiadherente a fuego medio con las dos cucharaditas de aceite. Acomodá los medallones separados y dejalos cocinar de cuatro a cinco minutos de un lado, sin moverlos continuamente. Cuando la base esté firme y dorada, giralos con una espátula ancha y cocinalos entre tres y cinco minutos más del otro lado.
Controlar la humedad es el paso más importante: si el atún o el puré quedan demasiado mojados, los medallones pueden romperse al girarlos. El reposo en frío ayuda a manipularlos, pero no reemplaza un buen escurrido.
Servilos recién hechos, acompañados de una ensalada. Evitá apilarlos o taparlos mientras esperan, porque el vapor puede ablandar la superficie dorada.
