¿Por qué se llama San Isidro? La historia del nombre de la ciudad

Ilustración artística conceptual de una antigua capilla sobre una barranca junto al Río de la Plata, sin pretensión de reconstrucción histórica exacta Ilustración generada con inteligencia artificial

El nombre de San Isidro tiene su origen en la devoción a San Isidro Labrador y en una capellanía impulsada por Domingo de Acassuso a comienzos del siglo XVIII. La historia de la ciudad está ligada al lugar donde hoy se levanta su catedral.

San Isidro, una de las ciudades históricas de la Zona Norte bonaerense, lleva el nombre de San Isidro Labrador, patrono vinculado a la vida rural. La denominación no surgió de una característica geográfica: se relaciona con una iniciativa religiosa que marcó el crecimiento del antiguo poblado.

Domingo de Acassuso y el origen del nombre

El 14 de octubre de 1706, Domingo de Acassuso donó un terreno sobre la barranca del Río de la Plata para establecer una capellanía dedicada a San Isidro Labrador. Según la documentación patrimonial de la Secretaría de Cultura de la Nación, Acassuso provenía de una familia vinculada a la devoción por ese santo en el País Vasco.

El acto es considerado un hito fundacional de la ciudad. En aquel tiempo, el área formaba parte del antiguo Pago de la Costa y estaba vinculada a las actividades rurales y al río.

La primera capilla y el crecimiento del pueblo

La primera capilla fue inaugurada en 1708. Con el paso de los años, el espacio religioso se convirtió en un punto de referencia para los pobladores de la zona. Hacia 1720 se levantó un templo de mayores dimensiones y el edificio original pasó a utilizarse como sacristía.

Así, el nombre del santo quedó asociado al núcleo poblado que se desarrolló alrededor de la capilla. La historia del lugar puede reconstruirse a partir del registro oficial del solar de la Catedral de San Isidro y de la reseña histórica de la Catedral.

¿La Catedral de San Isidro es la capilla original?

No. La catedral que se observa actualmente es una construcción posterior, levantada entre 1895 y 1898. Su arquitectura neogótica y su ubicación frente a la plaza la convirtieron en una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.

El solar donde se encuentra fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1963, en reconocimiento a su valor patrimonial.

Una historia que sigue presente en la ciudad

La referencia a San Isidro Labrador permanece en el nombre de la ciudad y en su tradición patronal. Lo que comenzó como una capellanía a principios del siglo XVIII se transformó, con el crecimiento urbano, en uno de los principales centros históricos de la Zona Norte.

Por eso, cuando alguien pregunta por qué San Isidro se llama así, la respuesta remite a la devoción religiosa de Domingo de Acassuso y al nacimiento de un poblado alrededor de una capilla.