Túnel en San Isidro: ¿Cómo se planificó el «Nuevo Robo del Siglo»?

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La Banda que hizo el Túnel en San Isidro iba a robar US$ 30 millones

Los investigadores descubrieron que la banda responsable del túnel en San Isidro había alquilado la propiedad donde durante años funcionó el bar Habeas Corpus, con el propósito de ejecutar su golpe maestro.

En el corazón de San Isidro, frente a los tribunales, se encontraba un mítico bar llamado Habeas Corpus. Este lugar, se convirtió en el epicentro de un plan delictivo que tenía como objetivo un robo millonario.

El bar Habeas Corpus, situado en Ituzaingó 341, frente al edificio de los tribunales, cerró inesperadamente a fines de 2022. Dos meses después, la propiedad fue alquilada por un supuesto empresario que planeaba abrir un supermercado o una tienda de insumos para caballos. Sin embargo, ninguno de estos proyectos se concretó.

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El inquilino dejó de pagar el alquiler a los seis meses y desapareció sin dejar rastro. Ahora se sabe que esta fachada fue utilizada por la banda para preparar un golpe que involucraba un túnel de al menos 150 metros bajo la calle Chacabuco, con la intención de robar las cajas de seguridad de una sucursal del Banco Macro.

El túnel hacia el Banco Macro en San Isidro

La propiedad alquilada donde funcionaba el bar Habeas Corpus estaba estratégicamente ubicada en la misma manzana que el Banco Macro, lo que hizo suponer a los delincuentes que el local lindaba con el sector de bóvedas de la sucursal bancaria. Sin embargo, debido a la calidad de las paredes o a la ubicación exacta, este sitio no fue utilizado para el robo. Se cree que fue empleado para realizar mediciones técnicas y planificar el golpe con precisión.

En agosto del año pasado, la banda decidió alquilar una nueva propiedad, un antiguo taller mecánico situado en Chacabuco 535/547. Fue desde allí que comenzaron a excavar el túnel que los conectaría con la sucursal bancaria, pero su plan fue descubierto la semana pasada.

La intervención policial y el descubrimiento del túnel

A raíz de este hallazgo, se dio aviso a la comisaría 1a. de San Isidro, que envió un patrullero para vigilar la zona. Al día siguiente, se comunicó el hecho a la Subsecretaría de Obras Públicas de la Municipalidad de San Isidro, y se decidió romper la calle para investigar la procedencia de la varilla. Al excavar, se descubrió que la varilla estaba conectada por tramos de aproximadamente tres metros, lo que llevó a los investigadores a continuar excavando para determinar la extensión del túnel.

Después de más de 12 horas de trabajo, los detectives descubrieron que el túnel comenzaba en el antiguo taller mecánico situado en Chacabuco 535/547. En el lugar, la policía halló colchones, lo que indica que los miembros de la banda dormían allí durante la excavación del túnel. También encontraron bolsas plásticas y de arpillera, similares a las utilizadas en obras de construcción para cargar la tierra extraída del pozo.

La investigación en curso

La investigación, que ahora está en manos de la fiscal Carolina Asprella y del fiscal general adjunto Patricio Ferrari, ha puesto en evidencia la magnitud y sofisticación del plan delictivo. La coordinación estuvo a cargo del fiscal general de San Isidro, John Broyad, con la colaboración de la Superintendencia de Seguridad Región AMBA Norte I y la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) local.

Este caso ha despertado un gran interés mediático y ha puesto en alerta a las autoridades sobre posibles delitos similares. El túnel en San Isidro y el fallido intento de robo al Banco Macro no solo han demostrado la astucia de los delincuentes, sino también la importancia de la vigilancia y la pronta reacción ante situaciones inusuales.