El gobierno ha anunciado una serie de medidas destinadas a simplificar la importación de insumos clave para sectores estratégicos, con el objetivo de reducir lo que comúnmente se denomina el «costo argentino». Estas medidas son parte de una estrategia más amplia para consolidar la disminución de la inflación y fomentar la competitividad en el mercado.
La eliminación de barreras burocráticas se suma a la reciente reducción del impuesto PAIS, que ha abaratado las importaciones desde su implementación el lunes pasado. Esta acción busca facilitar la adquisición de insumos esenciales desde el exterior, lo que debería traducirse en una disminución de costos para las empresas locales y, en última instancia, en precios más bajos para los consumidores.
Pablo Lavigne, secretario de Comercio, declaró en una entrevista con El Cronista que la meta principal de estas medidas es “bajar el costo argentino”. Según él, se revisarán uno por uno los aranceles, los procesos de importación y las medidas antidumping, para asegurarse de que las pymes no sufran en el proceso y puedan competir en igualdad de condiciones.
Reducción de trabas para la importación de materiales de construcción
Una de las medidas más destacadas es la eliminación de trabas burocráticas para la importación de acero, aluminio y otros materiales de construcción. Luis Caputo, ministro de Economía, mencionó en su cuenta de X (anteriormente Twitter) que se digitalizará el sistema Repostock, lo que permitirá a más de cinco mil empresas acceder a este beneficio de manera más eficiente.
Estas acciones, según Caputo, están diseñadas para reducir costos, fomentar la competencia, bajar los precios y promover las exportaciones. La digitalización del Repostock es una parte fundamental de este proceso, ya que modernizará un sistema que hasta ahora era considerado obsoleto.
Modificaciones en el reglamento técnico del acero
La Secretaría de Comercio anunció también la modificación del reglamento técnico del acero, con el fin de simplificar y reducir los costos de importación de este producto. En Argentina, el acero es hasta un 50% más caro que el promedio mundial, y esta medida busca alinear los precios locales con los internacionales.
El 31% de las importaciones de acero ya no requerirá intervenciones, lo que aumentará la oferta, fomentará la competencia y, en consecuencia, disminuirá los precios. Esta medida incluye productos de acero esenciales para la construcción, como chapas, perfiles, hierro redondo para hormigón, mallas y vigas, y tubos.
Exención para sectores industriales específicos
Las industrias automotriz, autopartista y metalmecánica estarán exentas de tramitar excepciones para importar acero que no esté destinado a la construcción. Esto significa un alivio considerable para estos sectores, que podrán reducir costos y agilizar sus procesos productivos.
El secretario Lavigne destacó que los procesos de certificación, que anteriormente representaban una barrera paraarancelaria debido a su complejidad, ahora se simplificarán. Las certificaciones internacionales serán reconocidas como equivalentes a las del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM), lo que reducirá significativamente los costos de las empresas.
Unificación de reglamentos técnicos
Entre las novedades anunciadas, se encuentra la unificación de los reglamentos técnicos para materiales de construcción, lo que permitirá aplicar normas comunes a todos estos bienes. Esta unificación abarca productos como tableros de madera, cemento y materiales para instalaciones eléctricas, así como la derogación de reglamentos técnicos específicos para radiadores de aluminio, barras y perfiles, colectores solares y sistemas solares compactados, placas y baldosas cerámicas.
Repostock: modernización y simplificación
Otra medida importante es la simplificación del régimen de reposición de existencias, conocido como Repostock. Este sistema, que hasta ahora se gestionaba en papel, será digitalizado para facilitar su uso por parte de las empresas. En 2023, solo 73 empresas utilizaron este sistema, a pesar de que existen más de 5,000 empresas exportadoras que podrían beneficiarse de él.
Lavigne subrayó que el objetivo es que las piezas importadas para exportar lo hagan sin impuestos, recuperando así la competitividad en los mercados internacionales. Este cambio es especialmente relevante para aquellas empresas que necesitan reponer insumos utilizados en exportaciones previas.
Mirando hacia el futuro, Lavigne aseguró que todo está en revisión, destacando las reducciones de aranceles aplicadas recientemente en sectores como el textil, calzado y electrodomésticos. Además, mencionó que se están revisando las medidas antidumping, con el fin de evitar que los precios de los productos en Argentina superen los de la región, y garantizar que las pymes no se vean perjudicadas en este proceso.
