Aumento para jubilados: cómo quedarán los montos desde febrero

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El mes de febrero de 2026 marcará un nuevo capítulo para millones de jubilados y pensionados de la Argentina. Con el aumento para jubilados ya confirmado, la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aplicará una actualización mensual basada en la inflación, un mecanismo que busca preservar el poder adquisitivo en un contexto económico todavía desafiante.

Este ajuste, que forma parte del esquema de movilidad vigente, será percibido por jubilados, pensionados, beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y titulares de pensiones no contributivas. Además, continuará vigente el bono extraordinario, destinado a reforzar los ingresos más bajos.

El incremento aplicado en febrero se calcula tomando como referencia el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a diciembre de 2025. De esta manera, el aumento para jubilados queda directamente vinculado a la inflación, lo que permite que los haberes se ajusten mes a mes y no con demoras trimestrales, como ocurría en el pasado.

Este sistema fue implementado con el objetivo de que las jubilaciones no queden desfasadas frente al costo de vida, una de las principales preocupaciones del sector pasivo durante los últimos años.

Cuánto cobrarán los jubilados en febrero de 2026

Con el nuevo aumento para jubilados, los montos estimados de las principales prestaciones quedarán establecidos de la siguiente manera:

Haberes sin bono

  • Jubilación mínima: alrededor de $359.000
  • Jubilación máxima: por encima de los $2.400.000
  • PUAM: cerca de $287.000
  • Pensiones no contributivas: aproximadamente $251.000
  • Pensión para madres de siete hijos: equiparada a la jubilación mínima

Estos valores corresponden únicamente al haber mensual, sin considerar refuerzos adicionales.

El Gobierno nacional ratificó la continuidad del bono extraordinario de $70.000, destinado a quienes perciben los ingresos más bajos. Con este refuerzo, los montos finales quedarán configurados de la siguiente manera:

  • Jubilación mínima con bono: alrededor de $429.000
  • PUAM con bono: cerca de $357.000
  • Pensiones no contributivas con bono: aproximadamente $321.000
  • Pensión para madres de siete hijos con bono: cerca de $429.000

En el caso de la jubilación máxima, el bono no es aplicado, por lo que el monto se mantiene sin modificaciones adicionales.

El aumento para jubilados no solo representa una mejora nominal en los ingresos, sino que también simboliza un cambio estructural en la forma en que se actualizan las prestaciones. Con el sistema mensual, las jubilaciones quedan protegidas de atrasos prolongados, algo que históricamente generó fuertes pérdidas en el poder de compra.

Sin embargo, especialistas señalan que, si bien el mecanismo permite acompañar la inflación, el nivel de los haberes mínimos todavía continúa siendo insuficiente frente al costo de los servicios, los alimentos y los medicamentos, rubros que impactan con mayor fuerza en los adultos mayores.

La jubilación mínima y su rol en el sistema previsional

La jubilación mínima sigue siendo el ingreso de referencia para millones de personas. Sobre ella se calculan numerosos beneficios complementarios y, además, funciona como base para el otorgamiento del bono.

En febrero de 2026, la jubilación mínima quedará nuevamente por debajo de la línea de ingresos considerada necesaria para cubrir la canasta básica del adulto mayor. Por este motivo, el bono extraordinario se mantiene como una herramienta central para amortiguar la pérdida de poder adquisitivo.

El esquema vigente establece que los aumentos continuarán aplicándose de manera mensual. Esto significa que en marzo de 2026 se otorgará un nuevo ajuste, tomando como referencia la inflación de enero.

De esta forma, los jubilados podrán anticipar que sus haberes seguirán actualizándose en forma regular, sin depender de decisiones discrecionales o anuncios esporádicos.

Desde distintos sectores se coincide en que el sistema actual representa una mejora en términos de previsibilidad. No obstante, también se advierte que:

  • La jubilación mínima continúa lejos de cubrir los gastos básicos.
  • El bono no se incorpora al haber, por lo que no impacta en futuros aumentos.
  • El poder adquisitivo real todavía depende de la evolución de la inflación.

En este contexto, el aumento para jubilados es valorado como un alivio, pero no como una solución definitiva a los problemas estructurales del sistema previsional.

La ANSES cumple un papel central en la implementación del aumento para jubilados, ya que es el organismo encargado de liquidar los haberes, aplicar los porcentajes de movilidad y coordinar el calendario de pagos.

Desde el organismo se remarca que todos los aumentos son automáticos, por lo que los beneficiarios no deben realizar ningún trámite adicional para cobrar el nuevo monto.