Después de un fuerte temporal que dejó lluvias intensas, actividad eléctrica y caída de granizo durante las primeras horas del viernes, el mal tiempo continuará en Buenos Aires. El pronóstico anticipa nuevas tormentas hasta la tarde, con especial atención en el sur y el sudoeste del conurbano bonaerense.
El mal tiempo volvió a instalarse en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y las tormentas podrían extenderse durante buena parte de la jornada. Durante la madrugada y las primeras horas del viernes, un intenso temporal sorprendió a los vecinos de distintos puntos de la Ciudad y el conurbano, donde se registraron precipitaciones abundantes, fuertes descargas eléctricas y caída de granizo.
El fenómeno se presentó de manera irregular y afectó con distinta intensidad a las localidades bonaerenses. Mientras que en sectores de la zona oeste, el sur y el sudoeste del conurbano se registraron importantes chaparrones, en otros puntos las precipitaciones fueron prácticamente imperceptibles.
La Ciudad de Buenos Aires también recibió una importante cantidad de agua, aunque el comportamiento de las tormentas fue muy diferente entre los barrios. En cambio, en el norte porteño y localidades como Vicente López, Olivos y San Isidro apenas se registraron algunas gotas durante las primeras horas de la mañana. En Pilar, incluso, no se habían reportado lluvias, según los testimonios compartidos por televidentes durante una transmisión televisiva.
De acuerdo con el pronóstico meteorológico, la inestabilidad no terminó y se esperan nuevas tormentas durante las próximas horas. Un sistema de baja presión en altura mantiene las condiciones atmosféricas inestables y favorece la formación de nuevas áreas de precipitaciones, algunas de ellas con intensidad considerable.
Por qué se produjo el temporal en Buenos Aires
El fenómeno que afectó al AMBA fue explicado por el meteorólogo Matías Bertolotti, quien señaló que las condiciones atmosféricas están determinadas por una masa de aire muy cargada y un sistema de baja presión en los niveles superiores de la atmósfera.
El especialista comparó este mecanismo con la DANA, un fenómeno meteorológico conocido por provocar temporales intensos en España. En este caso, se trata de una depresión en altura que favorece la formación de tormentas intermitentes, capaces de descargar grandes cantidades de agua en períodos relativamente breves.
Según explicó Bertolotti, estas condiciones también pueden provocar caída de granizo y ráfagas de viento. Por ese motivo, las precipitaciones no se distribuyen de manera uniforme y pueden registrarse diferencias importantes entre localidades que se encuentran a pocos kilómetros de distancia.
Durante la madrugada, el tamaño del granizo fue pequeño en los sectores donde se produjo la caída. Sin embargo, la actividad eléctrica llamó especialmente la atención por la intensidad de los relámpagos que iluminaron el cielo durante el amanecer.
El meteorólogo describió una escena particular: mientras en una parte del horizonte podía observarse la luna, en otra zona se registraba una intensa actividad eléctrica, con rayos que iluminaban constantemente las nubes.
Después de las primeras precipitaciones, la elevada humedad favoreció la aparición de nubosidad baja, neblina y diferentes capas de nubes. En algunos sectores de la Ciudad de Buenos Aires, como Aeroparque y Retiro, incluso llegó a observarse una mejora momentánea en las condiciones del cielo, con algunos períodos de resolana entre el paso de los sistemas de tormentas.
Este comportamiento responde a la dinámica del fenómeno: las celdas de precipitación avanzan de manera independiente y generan períodos de lluvia intensa que pueden ser seguidos por intervalos de relativa calma.
Qué zonas del AMBA serán afectadas por las nuevas tormentas
El radar meteorológico mostraba una nueva celda de tormenta en formación, con desplazamiento hacia el este. Según las previsiones difundidas durante la mañana, el sistema podría alcanzar nuevamente distintos sectores del sur del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Entre las localidades que debían seguirse con atención se encontraban Merlo, Rafael Calzada, Banfield, Lanús y Temperley, además de otras zonas cercanas del conurbano bonaerense.
La actividad de esta nueva formación fue detectada tanto en las imágenes del radar como en los registros de descargas eléctricas. Por este motivo, no se descartaba que volvieran a producirse chaparrones intensos y episodios aislados de granizo.
La distribución irregular de las precipitaciones obliga a prestar atención a las condiciones meteorológicas de cada localidad. En este tipo de situaciones, una zona puede permanecer prácticamente seca mientras que, a pocos kilómetros, se descargan lluvias abundantes en cuestión de minutos.
La Ciudad de Buenos Aires y diferentes sectores del conurbano también permanecen bajo condiciones de inestabilidad. El escenario requiere especial precaución en las áreas donde ya se registraron acumulaciones importantes de agua durante las primeras horas del día.
Alerta amarilla por tormentas fuertes en Buenos Aires y el AMBA
En medio de este escenario meteorológico, fue establecida una alerta amarilla por tormentas fuertes para el norte de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sectores del sur del Litoral.
Este nivel de advertencia indica que pueden producirse fenómenos meteorológicos con capacidad de generar inconvenientes y afectar las actividades cotidianas.
Entre los eventos previstos se encuentran lluvias intensas en períodos cortos, actividad eléctrica frecuente, ocasional caída de granizo y ráfagas de viento. Además, pueden registrarse importantes acumulaciones de agua en determinados sectores, especialmente cuando las precipitaciones se concentran sobre una misma localidad.
Las condiciones también pueden complicar la circulación vehicular y provocar demoras en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires.
Durante el temporal de la mañana ya se habían observado complicaciones por la acumulación de agua en distintos puntos, entre ellos la avenida 9 de Julio y las banquinas de varias autopistas. En algunos sectores, las precipitaciones fueron tan intensas que las calles quedaron anegadas en pocos minutos.
Por este motivo, se recomienda evitar circular por calles inundadas, no intentar atravesar sectores anegados y mantenerse informado sobre las actualizaciones de los organismos meteorológicos.
Hasta qué hora siguen las tormentas en Buenos Aires
Una de las principales dudas de los vecinos del AMBA está relacionada con la duración del mal tiempo y el momento en que podrían mejorar las condiciones meteorológicas.
De acuerdo con el pronóstico explicado por Matías Bertolotti, las tormentas podrían continuar al menos hasta las 18 o 19 horas del viernes. Durante ese período se mantendría la posibilidad de nuevos chaparrones, con diferencias de intensidad según la zona.
Sin embargo, esto no significa que vaya a llover de manera constante durante toda la jornada. El fenómeno está caracterizado por la formación de tormentas aisladas que avanzan sobre diferentes sectores y descargan grandes cantidades de agua en lapsos breves.
Los episodios más intensos pueden durar entre 10 y 20 minutos, aunque durante ese tiempo pueden registrarse precipitaciones suficientes para provocar anegamientos y dificultades en la circulación.
Después del paso de cada celda, las condiciones pueden mejorar temporalmente. No obstante, la tranquilidad puede durar poco, ya que nuevas formaciones podrían avanzar sobre la misma región.
Ante este panorama, el especialista recomendó esperar algunos minutos antes de salir cuando se registren lluvias intensas. La sugerencia apunta a evitar traslados durante los momentos de mayor actividad de las tormentas, especialmente en las zonas donde se producen descargas eléctricas y abundantes precipitaciones.
