Vuelve el frío polar a Buenos Aires y será sentido con fuerza durante el fin de semana. Después de una jornada de viernes marcada por el cielo despejado, abundante presencia del sol y temperaturas relativamente agradables durante la tarde, será registrado un cambio brusco en las condiciones meteorológicas a partir del sábado.
El ingreso de una masa de aire frío desde el sur provocará un marcado descenso de la temperatura, acompañado por viento, aumento de la nubosidad y la posibilidad de algunas lloviznas aisladas. Las mínimas podrían ubicarse cerca de los 5 grados, mientras que las máximas difícilmente superarían los 13 grados durante las horas centrales del día.
De esta manera, el clima volverá a recordar que el invierno todavía no ha quedado completamente atrás, pese a que septiembre ya comenzó y algunas jornadas de características primaverales habían sido registradas en los últimos días.
Las condiciones meteorológicas serán modificadas de manera considerable entre el viernes y el sábado. Durante las primeras horas del viernes fue registrado un amanecer despejado, con abundante presencia del sol, aunque las bajas temperaturas todavía fueron percibidas en distintos sectores del Área Metropolitana de Buenos Aires.
La jornada comenzó con alrededor de 7,6 grados y poco viento, por lo que el frío fue sentido especialmente durante la mañana. Ante este escenario, fue recomendado el uso de abrigo para quienes debieran salir temprano de sus casas.
Sin embargo, con el avance de las horas, la temperatura fue elevada de manera progresiva. La máxima prevista quedó ubicada entre los 18 y 19 grados, favorecida por el cielo completamente despejado y por el hecho de que la nueva corriente de aire frío todavía no había ingresado a la región.
Durante la tarde, por lo tanto, fueron esperadas condiciones relativamente agradables, con características propias de una jornada de transición entre el invierno y la primavera.
El escenario comenzará a modificarse cuando sea producido el ingreso de aire frío desde el sector sur.
El cambio más importante será registrado durante el sábado. Con la rotación del viento al sur, será favorecido el ingreso de una masa de aire mucho más fría, que provocará una caída significativa en los registros térmicos.
La temperatura mínima podría descender hasta los 5 grados, mientras que la máxima se mantendría cerca de los 13 grados.
Esta diferencia respecto del viernes será claramente percibida, ya que en apenas algunas horas podrían perderse entre cinco y seis grados en la temperatura máxima.
Además, el viento jugará un papel importante en la sensación térmica. Aunque los valores registrados por los termómetros no sean extremadamente bajos, la presencia de ráfagas del sector sur podría hacer que el frío sea sentido con mayor intensidad.
Por ese motivo, durante buena parte del sábado será necesario utilizar abrigo, especialmente durante las primeras horas de la mañana y después de la caída del sol.
Un fin de semana con características invernales
El fin de semana será caracterizado por condiciones mucho más cercanas al invierno que a la primavera.
A pesar de que septiembre suele comenzar a mostrar temperaturas más templadas, las irrupciones de aire frío todavía pueden ser registradas durante esta etapa del año. En esta oportunidad, será justamente una de esas entradas de aire polar la que generará el descenso térmico.
También podría observarse un aumento de la nubosidad durante algunos momentos de la jornada.
No se descarta que sean registradas lloviznas aisladas y de corta duración, especialmente durante los períodos en los que el aire frío sea introducido con mayor intensidad.
De todas formas, no sería esperada una jornada completamente lluviosa. Las precipitaciones, en caso de producirse, serían débiles, localizadas y temporarias.
Vuelve el frío polar: qué temperaturas se esperan
El contraste térmico será una de las principales características del fin de semana.
Durante el viernes, las temperaturas máximas podrían alcanzar valores cercanos a los 19 grados, mientras que el sábado apenas serían superados los 12 o 13 grados.
La mínima también sufrirá un descenso considerable y podría ubicarse alrededor de los 5 grados.
En sectores del conurbano bonaerense, especialmente en zonas alejadas del centro urbano, incluso podrían ser registrados valores algo inferiores durante las primeras horas del día.
Este comportamiento será explicado por la presencia de cielos parcialmente despejados durante algunos momentos y por la menor capacidad de las áreas periféricas para retener el calor acumulado durante el día.
El ingreso del viento sur será uno de los factores determinantes del cambio de tiempo.
Con su llegada, será transportada una masa de aire frío hacia Buenos Aires y buena parte de la región central del país. Esto provocará que las temperaturas sean reducidas rápidamente después de una jornada de viernes relativamente templada.
Además, la sensación térmica podría ubicarse por debajo de los registros reales en algunos momentos.
Por eso, quienes tengan actividades al aire libre deberán tener en cuenta que el viento podría hacer que el ambiente resulte más frío de lo previsto.
El uso de camperas, bufandas o prendas que permitan protegerse del viento será especialmente recomendable durante la mañana y la noche.
El sol de septiembre podría ayudar a aliviar el frío
Aunque vuelve el frío polar, una diferencia importante respecto de los meses anteriores será aportada por el sol.
Durante septiembre, la radiación solar comienza a ganar intensidad debido al avance hacia la primavera. Por ese motivo, incluso en jornadas frías, la sensación térmica puede resultar más agradable cuando se permanece protegido del viento y expuesto al sol.
En caso de que la nubosidad disminuya durante algunos momentos del fin de semana, las temperaturas podrían ser percibidas de manera menos rigurosa en espacios abiertos y soleados.
Sin embargo, esa sensación más templada no debería ser interpretada como una recuperación significativa de la temperatura.
El ambiente continuará siendo frío y será necesario mantener el abrigo, especialmente cuando el sol desaparezca o cuando el viento vuelva a intensificarse.
Vuelve el frío polar a Buenos Aires y baja la temperatura
El fin de semana llegará finalmente con un cambio rotundo en el clima de Buenos Aires.
Después de un viernes soleado y con una máxima cercana a los 19 grados, será producido el ingreso de aire frío desde el sur, provocando un descenso significativo de la temperatura.
Las mínimas podrán alcanzar los 5 grados, mientras que las máximas se mantendrán cerca de los 13 grados.
Además, podrán ser registrados períodos de mayor nubosidad, viento moderado y algunas lloviznas aisladas.
De esta manera, vuelve el frío polar a Buenos Aires justo cuando comenzaban a sentirse algunas señales de la primavera. Aunque el sol de septiembre podría ayudar a suavizar la sensación térmica durante algunas horas, el abrigo deberá volver a ocupar un lugar central durante todo el fin de semana.
