Un viernes difícil para Colapinto en el GP de Las Vegas

colapinto en el GP de las vegas colapinto en el GP de las vegas

La actuación de Franco Colapinto en el GP de Las Vegas dejó una jornada de viernes cargada de complicaciones, sensaciones difíciles y un trabajo técnico que exige precisión quirúrgica para revertir el panorama.

El piloto argentino afrontó uno de los circuitos urbanos más exigentes de la temporada con un monoplaza que no respondió como se esperaba, especialmente en lo relativo al grip trasero y al rendimiento con neumáticos blandos.

Un inicio complicado para Colapinto en el GP de Las Vegas

El viernes de Franco Colapinto en el GP de Las Vegas se presentó como una de las jornadas más difíciles del año para el argentino.

Desde los primeros metros se advirtió un comportamiento impredecible del coche, algo que lo obligó a manejar al límite sin alcanzar la estabilidad necesaria para construir vueltas rápidas competitivas.

colapinto en el GP de las vegas 1

El circuito urbano, con sus largas rectas que exigen valentía y sus frenadas bruscas que penalizan cualquier desequilibrio, amplificó cada problema del monoplaza. La temperatura nocturna también jugó su parte, reduciendo aún más la adherencia en un asfalto que ya de por sí ofrece poco grip durante los primeros días del fin de semana.

Problemas de grip, neumáticos y cambio de chasis

No hubo grip en toda la P1 y P2

Uno de los temas más sensibles del viernes fue la falta de agarre en el eje trasero, un problema que condicionó por completo la confianza del piloto. Cuando la parte trasera “se va” en el ingreso y salida de las curvas, cualquier intento de acelerar temprano se vuelve riesgoso, lo que limita la velocidad final en cada sector.

La goma blanda no entregó lo esperado

Otro elemento clave del análisis del viernes fue el desempeño con los neumáticos blandos. En teoría, esta goma debería ofrecer mayor agarre y permitir tiempos más veloces. Sin embargo, Colapinto experimentó lo contrario: el coche se volvió aún más difícil de controlar, lo que impidió completar vueltas limpias.

Sensaciones diferentes respecto a carreras anteriores

Otro factor que influyó en el rendimiento de Colapinto en el GP de Las Vegas este viernes fue el uso de un chasis distinto al de las últimas carreras. Después de un reciente incidente que obligó a reparaciones importantes, el equipo decidió montar una estructura diferente, pero esto trajo nuevas sensaciones que el piloto todavía no logra dominar del todo.

Los chasis, aun dentro de la misma especificación, pueden presentar pequeñas variaciones estructurales que los pilotos perciben con mucha nitidez. Cuando un conductor se adapta a un comportamiento específico y luego se encuentra con uno distinto, la confianza suele tardar en reconstruirse.

El conjunto de elementos —falta de grip, bajo rendimiento de los neumáticos blandos y sensaciones cambiadas producto del nuevo chasis— convierte al GP de Las Vegas en un verdadero rompecabezas técnico para el equipo.

En un circuito donde cada curva está muy cerca de los muros, donde el asfalto ofrece poca adherencia inicial y donde la frenada a alta velocidad es clave, los problemas de tracción se vuelven especialmente costosos.

Qué debe mejorar Alpine y Colapinto de cara a la clasificación en el GP de Las Vegas.

1. Recuperar estabilidad en el eje trasero

Este es el punto más urgente. Sin un tren trasero firme, cualquier intento de atacar las curvas rápidas se vuelve inviable. El equipo deberá trabajar en:

  • Ajustes aerodinámicos
  • Modificaciones en el diferencial
  • Revisión de la suspensión trasera

Incluso un pequeño cambio puede significar una diferencia enorme en este circuito.

2. Lograr que el neumático blando funcione

La clasificación dependerá del rendimiento con goma blanda. Sin ese compuesto, resulta imposible competir por posiciones destacadas en la parrilla. Será clave encontrar una ventana de temperatura adecuada y un balance general que permita aprovechar el extra de agarre.

3. Ajustarse al nuevo chasis

Aunque no puede revertirse, sí puede optimizarse. Cuanto más tiempo pase Colapinto dentro del auto, mayor será su confianza para llevarlo al límite.

Más allá de lo mecánico, este Gran Premio implica un reto emocional. Las Vegas es una carrera con enorme exposición y espectáculo, donde el show, la presión y el clima nocturno suman ingredientes adicionales.