La Selección Argentina de básquet femenino volvió a quedar en lo más alto del continente. Las Gigantes se consagraron bicampeonas del Clasificatorio Sudamericano rumbo al FIBA AmeriCup Femenino 2027, luego de derrotar a Venezuela por 53-44 en la final disputada en el Espacio DAM de Zárate.
Con este triunfo, el seleccionado nacional cerró una participación perfecta: cinco partidos jugados y cinco victorias. El título fue conseguido además ante su público y después de una campaña en la que fueron superados distintos desafíos hasta alcanzar una nueva consagración.
El conjunto dirigido por Gregorio Martínez volvió a demostrar que atraviesa una etapa de crecimiento y consolidación. La corona obtenida en territorio bonaerense representó, además, el cuarto campeonato sudamericano conseguido por Argentina en su historia.
El camino hacia el campeonato había comenzado en la fase de grupos, disputada entre el 3 y el 9 de agosto. Argentina fue ubicada en el Grupo A, donde se impuso con autoridad frente a sus tres rivales.
En el debut, Colombia fue derrotada por 66-42, mientras que posteriormente Paraguay fue superado por 81-48. El último compromiso de la fase inicial fue ganado ante Uruguay por 64-45.
De esta manera, una clasificación a las semifinales fue conseguida con puntaje perfecto y una diferencia de puntos que reflejó el dominio ejercido por el equipo nacional.
Sin embargo, el desafío más exigente todavía estaba por delante. En la instancia de semifinales, la Selección de básquet femenino debió enfrentarse con Brasil, uno de los seleccionados históricamente más importantes de Sudamérica.
El partido fue ganado por Argentina por 72-66, resultado que le permitió acceder nuevamente a una final continental. Con esa clasificación, se consiguió además la cuarta definición consecutiva de Las Gigantes en el torneo.
Una final que fue dada vuelta por Argentina
La final frente a Venezuela tuvo un comienzo complicado para el seleccionado nacional. Durante el primer cuarto, el conjunto venezolano logró imponer sus condiciones y se fue al descanso inicial con una ventaja de 17-13.
La reacción argentina fue inmediata en el segundo período. Con una defensa más sólida y una mejor eficacia ofensiva, el parcial fue ganado por 19-7.
Gracias a esa remontada, Argentina consiguió llegar al entretiempo con una ventaja de 32-24. La diferencia obtenida resultó fundamental para encarar la segunda mitad del encuentro con mayor tranquilidad.
Durante los siguientes minutos, el seleccionado nacional logró administrar la ventaja y evitó que Venezuela pudiera recuperar el control del marcador. Finalmente, el partido fue cerrado con un 53-44, resultado que permitió que el trofeo volviera a quedar en manos argentinas.
Uno de los nombres propios de la consagración fue el de Melisa “Magic” Gretter. La experimentada base y capitana del equipo tuvo una actuación sobresaliente en el encuentro decisivo y fue determinante para que Argentina pudiera conquistar el campeonato.
Gretter fue la máxima anotadora de la final con 17 puntos. Además, fueron registrados 8 rebotes, 4 asistencias y 2 recuperos, estadísticas que reflejaron su enorme influencia en distintos aspectos del juego.
Su rendimiento no se limitó al partido por el título. A lo largo de todo el certamen, la capitana fue una de las principales referentes del equipo y terminó con promedios de 11 puntos, 3,4 rebotes y 7,6 asistencias por partido.
Por su actuación durante toda la competencia, Gretter fue reconocida como la MVP del campeonato. Además, fue incluida en el Quinteto Ideal del torneo junto a otra argentina, Florencia Chagas.
La consagración no fue explicada únicamente por el rendimiento de la capitana. Un funcionamiento colectivo sólido fue construido durante todo el campeonato y distintas jugadoras realizaron aportes decisivos.
En la final ante Venezuela, Diana Cabrera aportó 10 puntos y 9 rebotes, quedando muy cerca de conseguir un doble-doble. Por su parte, Agostina Burani terminó el encuentro con 7 unidades y 7 rebotes.
La profundidad del plantel fue uno de los factores que permitió que Argentina pudiera sostener su rendimiento durante las cinco presentaciones. La responsabilidad ofensiva y defensiva fue distribuida entre distintas integrantes del equipo, mientras que la experiencia de las referentes fue combinada con el aporte de las jugadoras más jóvenes.
Selección de básquet: un nuevo título que agranda la historia
El campeonato conseguido en Zárate permitió que Argentina alcanzara su cuarta corona sudamericana en la historia.
Los títulos anteriores habían sido conquistados en 1948, 2018 y 2024. Con la nueva consagración, una tendencia particularmente positiva quedó confirmada: Argentina ganó tres de las últimas cuatro ediciones del certamen.
El bicampeonato también representa una señal de continuidad para un proyecto que busca posicionar nuevamente al básquet femenino argentino entre las principales potencias de la región.
La conquista fue especialmente significativa porque se produjo después de una campaña invicta y frente a rivales de gran tradición. El triunfo contra Brasil en semifinales y la victoria ante Venezuela en la final terminaron de darle mayor valor a una competencia que fue dominada por el conjunto dirigido por Gregorio Martínez.
Además del trofeo, una recompensa deportiva de enorme importancia fue obtenida por la Selección Argentina de básquet.
El torneo otorgó cuatro plazas para el FIBA Women’s AmeriCup 2027, competencia que tendrá como sede a El Salvador. Argentina consiguió una de esas clasificaciones junto con Venezuela, Brasil y Colombia.
De esta manera, el título sudamericano no solamente significó una nueva estrella para el seleccionado, sino también la posibilidad de continuar compitiendo en una de las principales competencias continentales.
El boleto al AmeriCup permitirá que el equipo nacional continúe su proceso de preparación y crecimiento con un nuevo objetivo internacional por delante.
El plantel campeón de Las Gigantes
El título fue conseguido por un plantel integrado por Dalma Piri, Julia Fernández, Laila Raviolo, Diana Cabrera, Julieta Mungo, Agostina Burani, Melisa Gretter, Paula López, Sofía Lombardero, Florencia Chagas, Victoria Gauna y Sol Castro.
Todas ellas estuvieron bajo la conducción de Gregorio Martínez, responsable de la dirección técnica del seleccionado.
La combinación entre experiencia, juventud, capacidad defensiva y alternativas ofensivas fue transformada en una campaña perfecta. Cinco triunfos fueron obtenidos en cinco partidos y, como consecuencia, el trofeo terminó nuevamente en manos argentinas.
La nueva conquista permite que el básquet femenino argentino continúe escribiendo una historia de crecimiento. El bicampeonato sudamericano y la clasificación al AmeriCup 2027 representan dos logros que fortalecen el presente y, al mismo tiempo, permiten proyectar nuevos objetivos.
La actuación de Melisa Gretter, el rendimiento colectivo y la capacidad para superar a Brasil y Venezuela fueron determinantes en la consagración.
Así, Las Gigantes volvieron a hacer historia. El seleccionado argentino terminó invicto, sumó una nueva corona continental y confirmó que el básquet femenino nacional atraviesa un momento de enorme competitividad.
Con el trofeo ya asegurado y el pasaje al próximo AmeriCup en el bolsillo, una nueva etapa será iniciada para Argentina. El desafío será mantener este nivel y continuar llevando a la Selección de básquet a los primeros planos del continente.
