La viruela del mono ha generado preocupación global, y en Argentina, el Gobierno ha intensificado las medidas de prevención para frenar su propagación. Hasta la fecha, se han registrado cinco casos confirmados en el país, mientras que otras 39 personas han sido notificadas y están bajo seguimiento. De estas, 10 presentan síntomas y están en análisis, pero afortunadamente no se ha reportado ningún fallecimiento. Además, no se han detectado contagios de la variante más peligrosa, conocida como clado 1.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado a la viruela del mono como un evento de salud pública de interés internacional. En respuesta, el Gobierno argentino ha implementado controles estrictos en las fronteras para identificar casos sospechosos y evitar la expansión del virus. El Ministerio de Salud de la Nación ha emitido un comunicado en el que se detalla la prioridad en las acciones de vigilancia epidemiológica, con el objetivo de detectar, diagnosticar precozmente, y aislar posibles casos, además de brindarles la atención adecuada.
Según el comunicado, se han fortalecido las recomendaciones para todos los referentes de las fronteras, quienes deben estar alertas ante la presencia de casos sospechosos. Estas medidas se basan en las guías establecidas por el Reglamento Sanitario Internacional, garantizando una respuesta rápida y eficaz.
Situación epidemiológica en Argentina
El último boletín epidemiológico, emitido el 12 de agosto, informa que de los 39 casos notificados, 24 han sido descartados, mientras que 10 permanecen bajo estudio. Hasta el momento, no se han registrado fallecidos en el país, lo que refleja la efectividad de las medidas implementadas.
El Gobierno ha reiterado la importancia de reconocer los síntomas de la viruela del mono, que incluyen lesiones en la piel, inicialmente planas y luego llenas de líquido. Estas llagas evolucionan a costras que eventualmente se desprenden, dejando una nueva capa de piel. Las lesiones pueden aparecer en los genitales, paragenitales, perianales, rostro, palmas de las manos, plantas de los pies y el tronco.
Otros síntomas comunes incluyen dolor o sangrado anorrectal, inflamación de ganglios, fiebre, dolor de cabeza, muscular o de espalda, así como fatiga y decaimiento. Estos síntomas suelen durar entre dos y tres semanas.
Recientemente, Suecia ha confirmado el primer caso de la variante clado I de la viruela del mono fuera de África. Este es un desarrollo significativo, dado que esta cepa es conocida por su alta mortalidad. La Agencia Sueca de Salud y el ministro Jakob Forssmed confirmaron el diagnóstico durante una conferencia de prensa, señalando que el paciente afectado había viajado a un país donde el virus estaba presente.
Según los datos, desde enero de 2022 se han registrado 38.465 casos de viruela del mono en 16 países africanos, con 1.456 muertes. Además, en 2024 se observó un aumento del 160% en los casos, comparado con el año anterior, lo que subraya la gravedad de esta enfermedad en el continente africano.
La detección de esta cepa fuera de África, particularmente en Estocolmo, resalta la necesidad de mantener estrictas medidas de vigilancia y control, tanto a nivel nacional como internacional, para prevenir una mayor propagación de este virus mortal.
