El Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino encabezó una protesta tras el anuncio de la empresa FATE de ajustar su estructura debido a la apertura de importaciones hace dos semanas que terminó en una lamentable Represión Policial por parte de la policía federal.
La Policía Federal utilizó balas de goma, gas lacrimógeno y empujones para reprimir a los trabajadores del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) que marcharon desde la Secretaría del Trabajo hasta el Congreso en protesta por cerca de 97 despidos y 1500 puestos de trabajo en riesgo en Fate.
Las fuerzas de seguridad desplegaron cientos de efectivos y un camión hidrante para aplicar el protocolo antipiquete y evitar el corte de calles.
La represión comenzó cuando los manifestantes llegaron a la Avenida Callao al 100, donde un cordón policial los empezó a empujar. «Hubo muchísimos golpes, fue muy feroz el enfrentamiento», narró el periodista de C5N Rafael Palavecino.
Un fletero detenido durante la represión policial en el Congreso
Después de los incidentes, la policía detuvo a un fletero que transportaba banderas del sindicato. «Lo tiraron al piso y lo trataron como a un perro. Se estaba yendo con el flete y cobardemente se le tiraron encima. Empezaron a tirar gas pimienta, balas de goma. Lo bajaron del flete a los palazos», relató uno de los manifestantes en el lugar.

A la movilización, en la que se sumaron la organización Jubilados y Pensionados Unidos y agrupaciones de izquierda, se realizó en repudio a los 97 despidos que realizó la empresa de neumáticos Fate, que anunció los despidos «como consecuencia de una sostenida pérdida de competitividad exportadora«.
Según la empresa, su actividad «se encuentra expuesta a factores muy negativos que incrementan severamente el costo de su producción», mencionando «la abusiva sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para el pago de insumos del exterior, deficiente infraestructura, sobrecostos derivados de la legislación del trabajo, baja productividad laboral, ausentismo, y la elevada conflictividad gremial».
«Estos sobrecostos distorsivos no se encuentran presentes en otros países en los que se desarrolla la producción de neumáticos. Como efecto de estas asimetrías, el costo final de los productos que manufactura la empresa es muy superior al de neumáticos fabricados en otros países. La consecuencia es una brecha de competitividad insalvable que torna imposible continuar exportando los productos que la empresa fabrica en la Argentina a mercados en los que nuestra marca está presente desde hace décadas», agregó FATE.
