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Quiénes son los dos argentinos se despiden de la Fórmula 1 y apuestan por un proyecto propio en Europa

El cierre del Gran Premio de Abu Dhabi trajo una noticia inesperada para el automovilismo argentino: dos mecánicos nacionales, Nicolás Bianco y Gregorio Mandrini, dejaron sus puestos en la Fórmula 1 tras varios años de trabajo dentro del equipo Racing Bulls. La salida de ambos marca el fin de una etapa de alto rendimiento profesional y el comienzo de un proyecto propio que busca instalarse en Europa y abrir nuevas oportunidades para el talento argentino.

Según explicaron, la decisión fue tomada después de analizar el desgaste de la vida en la máxima categoría —un calendario agotador, más de 20 carreras al año y una exigencia extrema—, pero también por el deseo de crear algo propio, algo que represente sus raíces y que permita a nuevos talentos dar el salto al automovilismo internacional.

Un proyecto ambicioso: nace el equipo “Alpha 54 Racing”

Bianco y Mandrini ya trabajan de lleno en Alpha 54 Racing, una estructura que ellos mismos fundaron en Italia y que aspira a convertirse en una plataforma de lanzamiento para pilotos, ingenieros y mecánicos argentinos que sueñan con competir en Europa.

El nombre del equipo tiene un fuerte simbolismo:

  • “Alpha”, un guiño al espíritu de inicio y liderazgo.
  • “54”, el prefijo telefónico argentino, una marca clara de identidad nacional.

Su objetivo es claro: llevar talento argentino al corazón del automovilismo europeo, con un equipo competitivo y con recursos propios. Para ello, ya han adquirido chasis de Fórmula 4 y avanzan en acuerdos con jóvenes pilotos que podrían debutar en la temporada 2026.

Quiénes son los argentinos que dejan la Fórmula 1

Nicolás Bianco: del taller familiar a la élite del automovilismo

Nacido en Marcos Juárez, Bianco creció rodeado de motores. Su trayectoria comenzó en el taller de su abuelo, y tras años de esfuerzo logró migrar a Europa, donde construyó una carrera técnica sólida. En Racing Bulls trabajó en áreas clave como suspensión, motor y chasis, y formó parte del equipo de pits encargado de las paradas rápidas, una de las tareas más exigentes de la categoría.

Su participación en el auto del piloto Liam Lawson lo posicionó como un técnico confiable dentro del equipo. Sin embargo, Bianco decidió que era momento de apostar por un sueño mayor.

Gregorio Mandrini: un especialista en neumáticos con ADN de carrera

Por su parte, Mandrini —oriundo de Leones, Córdoba— creció dentro del ambiente del automovilismo gracias a su padre, ex piloto y director de equipos. Su función en la Fórmula 1 fue decisiva: se encargó del manejo, control y supervisión de los neumáticos, incluyendo presiones, temperaturas y el levantamiento del auto en cada pit stop, una tarea que exige precisión absoluta.

Ambos coinciden en que el ritmo de la F1 es intenso, casi extremo: más de 240 días al año fuera de casa, entre circuitos, hoteles y viajes intercontinentales. Aun así, la experiencia les dio una formación que ahora buscan volcar en su propio proyecto.

Por qué renunciar a la Fórmula 1 para empezar desde cero

Aunque para muchos trabajar en la Fórmula 1 es el techo profesional, Bianco y Mandrini sostienen que su objetivo era distinto. En lugar de permanecer como engranajes dentro de una gran estructura, optaron por construir un camino propio, con proyección y propósito.

Ambos destacan que la irrupción de Franco Colapinto en la Fórmula 1 fue inspiradora: demostró que un argentino puede llegar a la máxima categoría con determinación y apoyo adecuado. Esa convicción reforzó su idea de crear un equipo capaz de acompañar a jóvenes talentos desde etapas formativas.

Para ellos, “Alpha 54 Racing es mucho más que un equipo: es una plataforma para que otros argentinos puedan cumplir sueños similares”.

La salida de estos dos mecánicos de la Fórmula 1 no es una pérdida, sino una oportunidad. Su proyecto apunta a cubrir un vacío importante: Argentina produce talento, pero muchas veces carece de estructuras sólidas que permitan acceder a categorías europeas competitivas.

El automovilismo argentino ha tenido históricamente grandes pilotos, pero pocas veces ha logrado exportar técnicos, ingenieros y mecánicos. Con Alpha 54 Racing, eso puede empezar a cambiar.

El proyecto propone:

  • Crear una red profesional con base en Europa.
  • Dar oportunidades a jóvenes argentinos que quieran competir o trabajar en el exterior.
  • Revalorizar el rol del equipo técnico, no solo el del piloto.
  • Construir una identidad nacional en el automovilismo internacional.

Para muchos especialistas, esta iniciativa puede ser un punto de inflexión que permita recuperar presencia argentina en el automovilismo global.

Un final que es también un comienzo

La decisión de Nicolás Bianco y Gregorio Mandrini marca un cambio profundo en sus vidas profesionales. Dejan atrás la máxima categoría del automovilismo mundial, pero lo hacen para emprender un camino propio que promete impacto directo en el desarrollo del deporte en Argentina.

Lo que la Fórmula 1 pierde en dos mecánicos altamente capacitados, el automovilismo argentino lo gana en visión, liderazgo y proyección. Con Alpha 54 Racing, ambos buscan que en un futuro cercano más argentinos puedan competir, trabajar y destacarse en Europa.

Su despedida no es un cierre: es el inicio de un sueño que quiere llevar la bandera argentina a nuevas pistas.