Según un informe reciente de PwC Argentina, Vaca Muerta podría generar un superávit energético de u$s30.000 millones para el año 2030. Esta proyección se basa en una producción récord estimada de 1 millón de barriles de petróleo por día y más de 250 millones de metros cúbicos de gas diarios. Estos datos resaltan el potencial de esta formación neuquina como motor económico clave para la Argentina.
Desde el inicio de la explotación en 2013, las inversiones acumuladas en Vaca Muerta se estiman en u$s200.000 millones. Este nivel de inversión es crucial para alcanzar las metas proyectadas en producción de petróleo y gas. Según Ezequiel Mirazón, socio de PwC y líder en Energía, Utilities y Minería, «Vaca Muerta tiene la capacidad geológica para llevar al país a niveles de producción nunca vistos».
El interés por parte de empresas locales e internacionales en el desarrollo de petróleo y gas no convencional ha crecido significativamente. Esto se debe no solo al potencial de la región, sino también a la implementación de nuevas reglas de juego que mejoran los incentivos para invertir. Entre estas medidas destaca el Régimen de Incentivos a la Inversión (RIGI), que ofrece beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios a proyectos estratégicos.
Infraestructura: el reto para el crecimiento
Aunque Vaca Muerta cuenta con un gran potencial geológico, su desarrollo depende de manera crítica de inversiones en infraestructura. La capacidad actual de transporte es limitada, lo que representa un desafío para ampliar la producción y garantizar la exportación. Entre los proyectos más destacados se encuentran:
- La construcción del Vaca Muerta Oleoducto Sur, liderada por YPF, con una inversión de u$s2.500 millones, que permitirá transportar 500.000 barriles de petróleo diarios.
- El desarrollo de un puerto de aguas profundas en Río Negro, que reducirá costos de transporte y facilitará el acceso a mercados internacionales.
- La ampliación del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, ahora denominado Gasoducto Perito Francisco Pascasio Moreno, y otros proyectos clave como «Duplicar y Triplicar» de OldelVal.
Producción actual y perspectivas
En agosto de 2024, Vaca Muerta alcanzó una producción de 403.000 barriles diarios de petróleo y 83 millones de m³ de gas por día, representando más de la mitad de la producción nacional de hidrocarburos. Además, el crecimiento interanual fue del 35% en petróleo y del 22% en gas. Estos avances muestran que la formación aún se encuentra en una etapa temprana de desarrollo con un margen amplio para crecer.
El foco de las grandes empresas en Vaca Muerta también crea oportunidades en otras áreas de explotación. Según Ignacio Aquino, experto en Deals de PwC, «el enfoque en Vaca Muerta permite que otras empresas puedan expandirse en áreas maduras, favoreciendo la consolidación y adquisición dentro del sector».
El impacto del RIGI en el desarrollo
El Régimen de Incentivos a la Inversión (RIGI) ha sido diseñado para atraer nuevas inversiones estratégicas en hidrocarburos. Este marco regulatorio incluye incentivos como:
- Amortización acelerada de bienes.
- Reducción en el impuesto a las ganancias al 25%.
- Exenciones de derechos de importación para equipos y materiales necesarios.
- Libre disponibilidad de divisas provenientes de exportaciones en porcentajes crecientes.
La reglamentación establece que los proyectos considerados estratégicos, como aquellos destinados a la exportación de gas natural licuado (GNL), requerirán inversiones mínimas de u$s2.000 millones. Este nivel de compromiso financiero refuerza la importancia de la planificación a largo plazo para maximizar el potencial de Vaca Muerta.
