En medio de la creciente controversia por las presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el presidente Javier Milei realizó un acto en Junín donde decidió no pronunciarse sobre el escándalo. A pesar de que la filtración de audios comprometía a funcionarios cercanos e incluso mencionaba a Karina Milei, el mandatario optó por desviar el foco hacia la oposición kirchnerista.
Durante el discurso, Milei evitó dar explicaciones sobre las acusaciones de coimas y centró su mensaje en denunciar una campaña de caos promovida por el kirchnerismo. “Se dedican a sembrar el caos de manera descarada”, fue una de las frases más destacadas del acto, enmarcada en la narrativa de que la oposición busca desestabilizar su gestión.
Este movimiento comunicacional fue interpretado como una estrategia política para eludir un tema sensible y transformar la polémica en un ataque directo contra sus rivales.
En la jornada, se escucharon cánticos que marcaron el tono del encuentro: “La casta tiene miedo, los kukas tienen miedo”. La consigna buscó mostrar fortaleza ante la adversidad y reforzar la idea de que el oficialismo está librando una batalla contra sectores que se resisten al cambio.
Milei, a su vez, presentó a sus candidatos como “paladines de la libertad” y los describió como “héroes que llevan la antorcha a los lugares más oscuros de la nación”. Con este recurso, se intentó contraponer un camino de progreso y libertad frente a otro asociado con la miseria y la angustia.
Elecciones y advertencias de fraude
El presidente también utilizó el escenario para marcar la importancia de las próximas elecciones del 7 de septiembre. Bajo el lema “Kirchnerismo nunca más”, llamó a la militancia a copar las urnas para consolidar un triunfo que, según sus palabras, debe ser histórico.
Además, alertó sobre la posibilidad de irregularidades electorales, al señalar que la votación se llevará a cabo sin boleta única de papel, un mecanismo reclamado por sectores de la oposición. De esa forma, instó a sus seguidores a redoblar esfuerzos para garantizar la transparencia.
La actitud desafiante de Milei se hizo evidente cuando un militante le pidió que no bajara los brazos. El mandatario respondió con una frase contundente: “¿Te pensás que voy a aflojar? Ni en pedo”.
Esa declaración reforzó su perfil de líder combativo, decidido a enfrentar lo que considera intentos de desestabilización por parte de la oposición. Para el cierre, fue lanzada una advertencia electoral aún más dura: “Hay que reventar las urnas de votos y poner el último clavo en el ataúd del kirchnerismo”.
