«¡Papá Noel existe!», asegura un Argentino desde el Circulo Polar Ártico

Papá Noel Papá Noel

Nahuel Ríos es de Pilar y tiene pruebas que Papá Noel existe. En la helada ciudad de Rovaniemi, Finlandia, ubicada a orillas del Círculo Polar Ártico, la encantadora esencia navideña se despliega en la residencia oficial de Papá Noel.

Nahuel Ríos, residente de Pilar, Argentina, ha conseguido un trabajo singular como maletero, sumergiéndose en el encanto invernal que atrae a turistas de todo el mundo.

Las semanas previas a la Navidad son el momento en el que Papá Noel se prepara para emprender su viaje cargado de regalos a lo largo de todo el mundo. Un trabajo para el que se prepara durante todo el año en su hogar, la ciudad ‘blanca’ de Rovaniemi, en Laponia.

Papa Noel existe

Papá Noel vive en Rovaniemi, una ciudad lapona situada al norte de Finlandia considerada como la puerta al Polo Norte y al Círculo Polar Ártico. La línea imaginaria del Círculo Polar Ártico se traza a través de un parque situado en esta ciudad, marcando su conexión directa con la región polar, una de las áreas menos pobladas y más frías del planeta.

En Rovaniemi también está la Santa Claus Village, un lugar dedicado a la figura de Papá Noel en el que se puede pasear en un entorno idílico, enviarle una carta postal desde su oficina central e incluso conocer a Papá Noel en persona y jugar por un rato a que este personaje místico realmente existe.

A sus 39 años, Nahuel ha construido su hogar lejos de las tierras argentinas desde 2016. Su día comienza a las 8:30 en la aldea de Papá Noel y concluye a las 16:30, proporcionándole un sólido salario por hora de 17 euros, con posibles extras que elevan sus ingresos mensuales entre 3 y 5 mil euros.

Este peculiar trabajo le exime de gastos de alquiler y comida, permitiéndole ahorrar hasta un 95% de sus ingresos.

Papa Noel finlandia

Aunque la tentación de la cálida Argentina persiste, Nahuel valora la experiencia única que ofrece la ciudad finlandesa.

La casa de Papá Noel abre sus puertas de 10 a 18 horas, permitiendo a los visitantes sumergirse en la fantasía navideña. Nahuel revela que, además de la foto tradicional con Santa, los visitantes dejan sus cartas, llegando millones desde todo el mundo, incluyendo Argentina. Personal especializado responde estas cartas en el mismo idioma en que fueron escritas, enviando postales con el sello oficial.

El turista también puede explorar la cabaña de la Señora Claus, participar en actividades como hornear galletas de jengibre y disfrutar de la compañía de gnomos. En un guiño al espíritu navideño, se prohíbe el uso de celulares o filmadoras, para evitar la venta no autorizada de material por parte de los elfos, a un precio de USD 50.

El Santa Claus Village ofrece una variedad de actividades, desde patinaje sobre hielo hasta safaris en motos y paseos en trineo con renos. Las opciones culinarias son igualmente diversas, con establecimientos como el restaurante Snow, el café Ensilumi y el ice bar Snowman World, que ofrecen desde hamburguesas y cocina asiática hasta delicias nórdicas con carne de reno.

Con más de 24 locales y 280 cabañas que combinan la tradición de Laponia con el confort moderno, el turista puede elegir entre distintas opciones de alojamiento, desde las más económicas hasta las premium con ubicaciones privilegiadas.

En temporada alta, Nahuel no solo se desempeña como maletero sino que también realiza el mantenimiento y limpieza de las cabañas. A pesar de la dura climatología y las particularidades del estilo de vida finlandés, Nahuel afronta la experiencia con determinación y una perspectiva clara sobre su futuro.