Las nuevas multas por estacionar en doble fila en la Ciudad de Buenos Aires forman parte de un operativo de control que viene siendo desplegado desde enero con el objetivo de ordenar el tránsito y reducir una de las infracciones más frecuentes en las calles porteñas.
Desde el Gobierno de la Ciudad se implementó un esquema de recorridas en las distintas comunas, mediante el cual los vehículos que se encuentran detenidos de manera indebida son detectados, advertidos y, cuando corresponde, sancionados.
Para reforzar los controles, agentes de tránsito son acompañados por móviles equipados con tecnología y grúas, de modo que puedan intervenir cuando un conductor no retira su vehículo después de haber sido advertido.
La medida busca generar un cambio de conducta entre los automovilistas y mejorar la circulación en sectores donde la doble fila suele provocar demoras, obstrucciones y situaciones de riesgo.
El operativo fue diseñado para que la intervención se realice de manera progresiva. En primer lugar, los vehículos que se encuentran estacionados o detenidos en doble fila son identificados durante las recorridas.
Los móviles utilizados por los agentes cuentan con cámaras, sirenas y altavoces, herramientas que permiten advertir a los conductores sin necesidad de detener inicialmente la circulación.
Cuando un automóvil es detectado en una situación irregular, se emite una advertencia mediante la sirena o el sistema de altavoz. El objetivo inicial es que el conductor retire el vehículo y permita que el tránsito vuelva a circular con normalidad.
De esta manera, el operativo no se encuentra orientado únicamente a sancionar, sino también a prevenir y desalentar el estacionamiento indebido.
Sin embargo, cuando la advertencia no es atendida, se inicia una segunda instancia de intervención.
Qué ocurre si el conductor no retira el vehículo
Si el automóvil permanece en doble fila después de la advertencia, un agente de tránsito puede descender del móvil y proceder a labrar la correspondiente infracción.
En aquellos casos en los que el vehículo continúa obstruyendo la circulación, puede ser intervenida una grúa para realizar el acarreo hasta el depósito de vehículos removidos.
Por lo tanto, la consecuencia para quien deja el automóvil en doble fila puede ir más allá de una multa. Dependiendo de la situación, también puede producirse el retiro del vehículo y su traslado a un depósito.
El procedimiento busca evitar que una conducta que afecta al tránsito pueda mantenerse durante largos períodos. La presencia de las grúas permite que los controles sean acompañados por una herramienta concreta para despejar rápidamente los sectores afectados.
Nuevos controles en las 15 comunas de la Ciudad
Las recorridas fueron planteadas con alcance sobre las 15 comunas porteñas, con el objetivo de extender los controles más allá de determinadas zonas consideradas conflictivas.
La estrategia forma parte de una política general de ordenamiento del tránsito impulsada por el Gobierno de la Ciudad. En este contexto, se busca que los operativos puedan ser realizados de manera sostenida y con herramientas tecnológicas que faciliten la detección de infracciones.
Los agentes son desplazados por diferentes sectores y pueden intervenir cuando se detectan vehículos que permanecen detenidos en lugares donde generan una obstrucción.
El uso de cámaras y sistemas de comunicación permite que los operativos sean desarrollados con mayor capacidad de respuesta y que las advertencias sean efectuadas de manera directa.
De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades porteñas, durante los operativos fueron detectados entre 30.000 y 35.000 vehículos en situaciones vinculadas con estacionamientos indebidos en las distintas comunas.
Dentro de ese universo, aproximadamente 3.000 automóviles fueron sancionados.
La diferencia entre la cantidad de vehículos detectados y los que finalmente fueron multados responde al carácter preventivo del operativo. En numerosos casos, la advertencia realizada por los agentes habría permitido que los conductores retiraran sus vehículos antes de que se aplicara una sanción.
Este esquema busca que la presencia de los móviles y de los agentes funcione como un mecanismo de prevención antes que de castigo. Sin embargo, cuando la infracción persiste, la multa y el acarreo pueden ser aplicados de acuerdo con las circunstancias.
Por qué la doble fila genera problemas de tránsito
El estacionamiento en doble fila suele producirse durante períodos breves, especialmente frente a escuelas, comercios, instituciones, edificios y zonas de alta circulación.
Aunque el conductor permanezca dentro del vehículo, la detención puede generar una obstrucción para quienes circulan por el mismo carril. Como consecuencia, la circulación puede verse reducida y las maniobras de otros automovilistas pueden volverse más complejas.
En calles con mucho tránsito, un vehículo detenido en doble fila puede generar filas, demoras y bloqueos, especialmente cuando otros conductores deben cambiar de carril para continuar su recorrido.
También pueden quedar afectados colectivos, taxis, motociclistas y vehículos de emergencia, dependiendo del lugar en el que se produzca la obstrucción.
Por esta razón, desde el Gobierno porteño se busca que la práctica sea reducida mediante una combinación de controles, advertencias y sanciones.
La tecnología tendrá un papel central en las nuevas multas
Una de las características de esta estrategia es la incorporación de nueva tecnología para los controles de tránsito.
Los móviles utilizados en los operativos cuentan con cámaras y sistemas de comunicación que permiten identificar situaciones irregulares y establecer contacto con los conductores.
El uso de altavoces y sirenas también fue incorporado para que la primera intervención pueda ser realizada sin necesidad de que el agente descienda inmediatamente del vehículo.
La metodología permite que el procedimiento sea más dinámico: primero se busca que la situación sea corregida voluntariamente y, si eso no ocurre, se avanza con la aplicación de la infracción.
De esta manera, el sistema fue planteado como una combinación de prevención, fiscalización y sanción.
Qué deben tener en cuenta los conductores
Frente al refuerzo de los controles, los conductores deberán prestar especial atención a los lugares en los que dejan sus vehículos, incluso cuando la detención sea considerada momentánea.
El hecho de permanecer dentro del automóvil no necesariamente evita que una situación pueda ser considerada una infracción si el vehículo se encuentra detenido de manera indebida y obstaculiza la circulación.
Por eso, será conveniente utilizar espacios habilitados para estacionar o detenerse y evitar la doble fila, especialmente en zonas donde exista una alta concentración de vehículos.
Además, cuando una advertencia sea realizada por los agentes, deberá retirarse el vehículo para evitar que la situación avance hacia una sanción y, eventualmente, hacia el acarreo.
Un operativo que continuará por toda la Ciudad
Las nuevas multas por doble fila en CABA se encuentran integradas dentro de una estrategia más amplia de ordenamiento del tránsito porteño. Desde enero, las recorridas fueron extendidas por las distintas comunas y se reforzaron mediante la utilización de tecnología y el acompañamiento de grúas.
El objetivo principal es que los vehículos mal estacionados sean retirados antes de que puedan generar mayores inconvenientes y que los conductores incorporen nuevas pautas de comportamiento al circular por la Ciudad.
Con miles de vehículos detectados y miles de sanciones ya aplicadas, los controles buscan instalar un mensaje claro: la doble fila no será considerada una práctica menor cuando afecte la circulación.
La combinación de advertencias, multas y acarreo pretende que las calles porteñas permanezcan más despejadas y que el tránsito pueda desarrollarse de manera más ordenada y segura.
