Racing Club cerró en tiempo récord la llegada de Marcos Rojo, quien se convirtió en nuevo refuerzo de la Academia luego de rescindir su contrato con Boca Juniors. El defensor central, de 34 años, llega con el pase en su poder y firmará un contrato basado en su rendimiento físico, tras un acuerdo que fue impulsado por el entrenador Gustavo Costas.
El pase libre fue oficializado en la mañana del jueves, y la negociación se aceleró ante el cierre inminente del mercado para la Copa Libertadores, donde Racing enfrentará a Atlético Nacional en los octavos de final.
La salida de Rojo de Boca se dio en buenos términos, aunque de forma inesperada. Con contrato vigente hasta diciembre de 2025, el club y el jugador optaron por una rescisión anticipada, facilitada por la voluntad del zaguero de continuar su carrera en otro equipo con mayor protagonismo.
Según pudo saberse, Racing actuó con velocidad y negoció directamente con el entorno del jugador, aprovechando la ventana reglamentaria de la Conmebol que permite inscribir refuerzos hasta 48 horas antes del partido de ida. La dirigencia académica presentó toda la documentación antes de las 18:00 del viernes, cumpliendo con los plazos para que Rojo pueda estar disponible.
Un contrato condicionado al rendimiento
El vínculo entre Rojo y Racing se firmará con una cláusula por productividad, una modalidad que responde al historial de lesiones que arrastra el ex jugador de la Selección Argentina. En los últimos años, su continuidad en el campo ha estado marcada por frecuentes dolencias musculares y problemas físicos que lo alejaron de la titularidad en Boca.
Desde el club de Avellaneda aseguran que su estado físico fue evaluado con detalle, y confían en que el defensor podrá ponerse a punto rápidamente para sumarse al plantel que dirige Costas.
Costas, la clave en la decisión
La llegada de Rojo no habría sido posible sin la intervención directa del entrenador Gustavo Costas, quien dio el visto bueno inmediato a la operación. Según trascendió, el DT considera que el defensor puede aportar jerarquía y liderazgo, dos cualidades que el plantel necesita de cara a la fase decisiva de la Copa Libertadores.
Costas, incluso, habría sido quien se comunicó personalmente con Rojo para convencerlo del proyecto deportivo de Racing. El entrenador busca reforzar una defensa que sufrió altibajos en el semestre y que necesita mayor solidez para competir a nivel continental.
Con una carrera que incluye pasos por el Spartak de Moscú, Sporting Lisboa y Manchester United, además de ser titular en la final del Mundial Brasil 2014, Marcos Rojo es considerado un defensor con experiencia de élite. En el fútbol argentino, además de su reciente etapa en Boca, se destacó en Estudiantes de La Plata, donde debutó profesionalmente.
En Racing, se espera que asuma un rol protagónico en el vestuario, especialmente tras las salidas de referentes como Leonardo Sigali. Su carácter fuerte, sumado a su recorrido internacional, lo posiciona como un posible nuevo líder de la defensa.
Sin embargo, su llegada no está exenta de cuestionamientos. Durante su paso por Boca, Rojo fue protagonista de varios episodios polémicos: expulsiones en partidos claves, declaraciones altisonantes y reiteradas ausencias por lesión generaron malestar en una parte de la dirigencia y la hinchada xeneize.
A pesar de ello, en el primer semestre de 2025 logró disputar 12 partidos consecutivos, lo que fue considerado un indicio de recuperación física. Desde Racing, confían en que ese nivel se puede sostener e incluso mejorar con la preparación adecuada.
Una apuesta fuerte de Racing
La operación, que no incluyó costo de transferencia, fue vista como una jugada estratégica por parte de Racing. Con un presupuesto ajustado y necesidades urgentes, la dirigencia buscó incorporar a un jugador que, en condiciones, puede ser determinante tanto en el campeonato local como en el plano internacional.
El desafío será gestionar correctamente su preparación física y su integración al equipo en un momento clave del calendario. Rojo podría debutar oficialmente la próxima semana, en la serie ante Atlético Nacional, si el cuerpo técnico lo considera en condiciones.
La salida de Rojo de Boca también debe entenderse dentro de una etapa convulsionada del club de la Ribera. Las tensiones internas, los cambios dirigenciales y los recientes fracasos deportivos aceleraron varios movimientos en el plantel. El defensor, que había sido capitán durante buena parte de su estadía, quedó relegado en la consideración del nuevo cuerpo técnico.
El final de su ciclo fue, según allegados, “sin reproches pero inevitable”. El jugador buscaba continuidad y Racing se la ofreció con un desafío inmediato: pelear por la Copa Libertadores, título que nunca ha ganado.
