La UBA en Plaza de Mayo: clases públicas y atención gratuita en reclamo por el financiamiento universitario

Toma estudiantes de la UBA Toma estudiantes de la UBA

La Universidad de Buenos Aires (UBA) trasladará este martes 15 de septiembre parte de sus actividades académicas y servicios a Plaza de Mayo, en una jornada de visibilización que se extenderá durante gran parte del día. Frente al Ministerio de Economía serán desarrolladas propuestas educativas, científicas y sanitarias abiertas a toda la comunidad.

La actividad fue organizada en el marco del reclamo por la aplicación de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario y por el cumplimiento de las decisiones judiciales que ordenaron medidas vinculadas con salarios, becas y partidas destinadas al funcionamiento de las universidades públicas.

Durante la jornada serán ofrecidas clases magistrales, atención médica gratuita, asesoramiento profesional y muestras de proyectos científicos y tecnológicos. La propuesta busca exhibir, fuera de las aulas tradicionales, el impacto que tiene la UBA en distintos ámbitos de la sociedad.

Según fue informado por la propia comunidad universitaria, la actividad se desarrollará desde la mañana hasta la medianoche. La iniciativa también se encuentra vinculada con una nueva jornada nacional de lucha de las universidades públicas.

UBA en Plaza de Mayo: qué servicios gratuitos serán ofrecidos

Uno de los principales atractivos de la jornada estará dado por los servicios gratuitos que serán puestos a disposición de los vecinos que se acerquen a Plaza de Mayo.

Desde distintas áreas de la UBA será brindada atención en odontología, óptica, veterinaria y clínica médica. También estarán disponibles espacios de asesoramiento jurídico y contable, además de orientación psicológica.

La propuesta fue concebida como una demostración concreta de las tareas que son realizadas por la universidad pública más allá de la formación de estudiantes. La salud, la investigación, la asistencia profesional y la generación de conocimiento serán trasladadas al espacio público, con el objetivo de acercarlas directamente a la comunidad.

La presencia de estas prestaciones también permitirá que distintas facultades y dependencias exhiban el trabajo cotidiano de docentes, estudiantes, investigadores y profesionales.

Las clases magistrales de la UBA que se realizarán en el centro porteño

La programación académica tendrá un lugar central durante la jornada. Los 13 decanos de las facultades de la UBA participarán con clases magistrales abiertas, que serán desarrolladas frente al Ministerio de Economía.

De esta manera, contenidos que habitualmente son abordados dentro de las facultades serán presentados en un espacio público y podrán ser seguidos por cualquier persona interesada.

La universidad busca convertir a Plaza de Mayo en un aula abierta, donde la actividad académica pueda ser exhibida como parte del vínculo que existe entre la educación superior y la sociedad.

La organización de las clases públicas también se encuentra vinculada con la necesidad de visibilizar el conflicto que atraviesa al sistema universitario y de reforzar el pedido para que sean aplicadas las normas sancionadas por el Congreso.

Aunque parte de las actividades será trasladada al centro porteño, las facultades de la Universidad de Buenos Aires mantendrán sus clases habituales con normalidad.

La jornada contará además con una muestra dedicada a la investigación y al desarrollo científico-tecnológico. Entre los proyectos que serán exhibidos estará un auto de competición diseñado y construido por estudiantes y docentes de la UBA.

La exposición tendrá como finalidad mostrar de qué manera los recursos destinados a la universidad repercuten sobre la generación de conocimiento y la formación profesional.

En ese sentido, la ciencia producida en el ámbito universitario será presentada como uno de los principales pilares de la actividad pública de la UBA. La propuesta permitirá acercar a la ciudadanía proyectos que, por su carácter técnico o académico, habitualmente permanecen dentro de laboratorios, talleres o espacios especializados.

La universidad buscará así remarcar la relación existente entre educación, investigación, innovación y desarrollo productivo.

Por qué la UBA reclama la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario

El trasfondo de la jornada se encuentra en el conflicto generado alrededor de la Ley 27.795, sancionada en 2025. La normativa establece mecanismos de actualización para los salarios del personal docente y no docente de las universidades nacionales y contempla la recomposición de las becas estudiantiles, entre otras disposiciones.

Tras la sanción de la ley, el Poder Ejecutivo promulgó la norma mediante el Decreto 759/2025, pero dispuso que determinados aspectos quedaran supeditados a la identificación de las fuentes de financiamiento. Esa decisión fue cuestionada por el sistema universitario y derivó en presentaciones ante la Justicia.

El conflicto llegó posteriormente a la Corte Suprema. El 25 de junio de 2026, el máximo tribunal rechazó el recurso extraordinario presentado por el Estado y dejó firme una medida cautelar que había ordenado cumplir los artículos 5 y 6 de la normativa, relacionados con la actualización salarial y la recomposición de programas destinados a estudiantes. La resolución fue firmada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti.

La decisión judicial fue interpretada por la UBA como un respaldo al reclamo que viene siendo sostenido por las universidades nacionales.

El nuevo reclamo judicial iniciado por la UBA

El conflicto no quedó cerrado con el fallo de la Corte Suprema. El 1° de septiembre de 2026, el juez federal Martín Cormick hizo lugar a una nueva medida cautelar en una causa iniciada por la Universidad de Buenos Aires.

En esa resolución se ordenó al Poder Ejecutivo ejecutar de manera inmediata las partidas previstas por la ley para distintos destinos, entre ellos gastos de funcionamiento, recomposición salarial, becas e investigación.

De acuerdo con lo informado sobre la decisión judicial, el magistrado estimó que el impacto fiscal de las disposiciones reclamadas equivale al 0,23% del Producto Bruto Interno (PBI).

Así, el reclamo llevado a Plaza de Mayo no se limita a una cuestión salarial. Desde la UBA se sostiene que también están en discusión los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las universidades, las becas y las actividades de investigación científica.