El folklore, el jazz y el rock nacional están de luto. En las últimas horas se confirmó la triste noticia de que a los 79 años murió Lucho González, el virtuoso guitarrista y compositor peruano-argentino que dejó una huella imborrable en la cultura latinoamericana y acompañó a los artistas más grandes de nuestra región.
Murió Lucho González: Un puente musical entre Perú y Argentina

Nacido en Perú pero con un corazón profundamente arraigado en nuestro país, Luis Alejandro González Cárpena fue mucho más que un sesionista de lujo. Su consagración internacional llegó de la mano de la mítica Chabuca Granda, con quien giró por más de 15 años forjando un estilo único en la guitarra criolla.
Ya instalado en Argentina, su toque se volvió indispensable. En los estudios de grabación, peñas y teatros de nuestra Zona Norte y de todo el país, su nombre era sinónimo de maestría y calidez. Muchos lo recuerdan por haber formado el innovador trío instrumental junto a Lito Vitale y Bernardo Baraj en los años 80, y por su sensibilidad inigualable para grabar y arreglar temas para figuras inmensas como Mercedes Sosa y Pedro Aznar.
«Uno de los amores de mi vida»: el dolor de Fito Páez y sus colegas
La confirmación de que murió Lucho González generó una ola inmediata de dolor y homenajes en las redes sociales por parte de toda la comunidad artística. Uno de los mensajes más conmovedores fue el de Fito Páez, quien le dedicó un sentido posteo en su cuenta de Instagram.

«Lucho González fue uno de los amores de mi vida. Una persona entrañable, artista apasionado y maestro del bien dotado con el don de la música», escribió el rosarino, recordando con nostalgia los tiempos en los que el guitarrista inventaba riffs inmortales para canciones como Detrás del muro de los lamentos. «Te voy a extrañar mucho, Lucho de mi alma», concluyó Fito.
A la despedida masiva se sumaron otros gigantes de la música popular. Alejandro Lerner lo despidió como «un amigazo de lo más talentoso, con quien compusimos canciones bellísimas», mientras que Lito Vitale, Diego Torres y Patricia Sosa también volcaron su tristeza públicamente, agradeciendo el inmenso legado de un hombre que, como afirman sus colegas, siempre tocaba la nota justa.
