En un sorprendente evento que captó la atención de todos, 46 caballos del Regimiento de Granaderos a Caballo irrumpieron en la autopista Panamericana, creando una escena inusual para los automovilistas. Estos animales, que habían participado en un desfile en la Exposición Rural, fueron trasladados a Campo de Mayo para descansar y pastorear tranquilamente.
Los automovilistas y pasajeros que transitaban por la autopista no podían creer lo que veían: una tropilla de caballos blancos corriendo libremente por la autopista. El episodio fue capturado por cámaras de seguridad y rápidamente se viralizó en las redes sociales. Los usuarios de X (anteriormente Twitter) compartieron videos y expresaron su sorpresa y alivio al ver que no ocurrió ninguna tragedia.
Según explicó Matías Mones Ruiz, jefe del Regimiento, la alarma sonó a las 18:30, indicando que los caballos habían escapado. Se activó un protocolo de emergencia para recuperarlos, que implicó movilizar recursos significativos. Inicialmente, se creyó que los caballos habían roto un alambrado para escapar, pero luego se descubrió que faltaban aproximadamente 20 metros de cercado. Este hecho permitió la fuga, aunque aún se desconoce quién fue responsable de cortar el alambre.
Operativo de rescate
La Gendarmería Nacional, en colaboración con la Policía Bonaerense y los municipios de San Isidro y Tigre, organizó un operativo masivo para recapturar a los caballos. Utilizaron sogas para controlar a los animales y cargarlos en camiones. La logística del operativo incluyó varios vehículos y personal especializado en manejo de animales. Además, una joven jinete ayudó a atraer a algunos caballos ofreciéndoles manzanas y zanahorias.
Los municipios afectados enviaron recursos adicionales para apoyar el rescate. Algunos caballos fueron llevados inicialmente al Club Hípico de Villa Adelina antes de ser trasladados a una unidad militar. Cada animal fue sometido a una revisión médica preliminar para asegurar su buen estado de salud.
El Regimiento de Granaderos a Caballo ha iniciado un proceso administrativo para investigar las causas de la fuga y determinar responsabilidades. Se están revisando las tranqueras y cercados para evitar futuros incidentes. Mientras tanto, los caballos han sido devueltos a su lugar de origen y se encuentran bajo observación.
