El mayorista Makro se retira de Argentina

Makro se va de la argentina Makro se va de la argentina

Makro, la reconocida cadena de supermercados mayoristas de origen neerlandés, ha decidido poner fin a sus operaciones en Argentina, un mercado en el que estuvo presente durante más de tres décadas. Este anuncio se produce en medio de un contexto económico desafiante y representa un nuevo capítulo en la historia de la empresa, que ya había reducido su presencia en América Latina en años anteriores.

Contexto y razones detrás de la decisión

La salida de Makro de Argentina forma parte de una estrategia de desinversión que el grupo neerlandés SHV Holdings, propietario de la cadena, ha estado implementando en la región. Previamente, la empresa había cesado sus operaciones en países como Perú, Venezuela y Brasil. En esta ocasión, la decisión de abandonar Argentina está vinculada a la recesión económica que afecta al país y a la caída en el consumo masivo, factores que han erosionado la rentabilidad del negocio mayorista.

A pesar de haber experimentado un aumento en la clientela durante los últimos años, impulsado por consumidores que buscan precios más bajos, Makro no pudo escapar de la crisis que golpea al sector. La disminución de las ventas, especialmente entre sus clientes tradicionales como almacenes y autoservicios, ha llevado a la cadena a reconsiderar su permanencia en el mercado argentino.

Detalles de la venta

Makro ha puesto en venta sus 24 sucursales en Argentina, con un valor estimado de 200 millones de dólares. Estas tiendas están distribuidas en diez provincias del país y representan activos de alto valor, no solo por su operación mayorista, sino también por los terrenos donde están ubicadas algunas de ellas, como es el caso de la sucursal en Olivos, sobre la autopista Panamericana.

La empresa ha otorgado un mandato de venta al banco Santander, que ya ha comenzado a negociar con posibles compradores. Entre los interesados se encuentran otros jugadores del mercado mayorista, como Maxiconsumo, Diarco, Vital y Yaguar, así como cadenas de supermercados que buscan fortalecer su presencia en el segmento mayorista.

Un adiós con historia

Makro inició sus operaciones en Argentina en 1988, en colaboración con el empresario Francisco de Narváez, quien en ese momento controlaba la cadena de supermercados Tía. Desde entonces, la compañía se consolidó como un referente en la venta al por mayor de alimentos, bebidas y productos de limpieza. A lo largo de los años, la empresa fue expandiendo su presencia en el país, adquiriendo competidores locales y estableciendo una red de sucursales en varias provincias.

Sin embargo, la situación económica actual y los desafíos del mercado han hecho que la empresa reconsidere su futuro en Argentina, culminando en esta decisión de retirada.

El futuro de Makro y el mercado mayorista en Argentina

La salida de Makro deja un vacío significativo en el mercado mayorista argentino, pero también abre oportunidades para otros actores. Las empresas interesadas en adquirir sus activos no solo podrán expandir su presencia en el país, sino también acceder a una base de clientes establecida y a ubicaciones estratégicas.

Por otro lado, esta retirada resalta las dificultades que enfrentan las empresas multinacionales en un entorno económico complejo como el de Argentina. La recesión, la inflación y la volatilidad cambiaria son algunos de los factores que han llevado a varias compañías a reconsiderar su permanencia en el país.

En conclusión, la salida de Makro de Argentina marca el fin de una era para la cadena mayorista, pero también un nuevo comienzo para el sector, que deberá adaptarse a las nuevas realidades del mercado. Las negociaciones para la venta de sus sucursales están en marcha, y se espera que en los próximos meses se defina el destino de estas operaciones y el impacto que tendrán en la industria mayorista local.