El impacto de la crisis económica en los jubilados: recortes de PAMI y caída en la venta de medicamentos

Veto y bono para jubilados 20240902 123244 0000 Veto y bono para jubilados 20240902 123244 0000

El sector de los jubilados en Argentina atraviesa una situación crítica debido a los constantes recortes en la cobertura de medicamentos y el incremento de los precios de fármacos. Las medidas económicas adoptadas por el gobierno han afectado de manera significativa a este sector, generando una caída en las ventas de medicamentos y profundizando la crisis en las farmacias del país.

La recesión económica y la alta inflación han golpeado fuertemente al sector farmacéutico, lo que ha derivado en una caída del 17,4% en las ventas de medicamentos en agosto de 2024, en comparación con el mismo mes del año anterior, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Esta situación ha sido especialmente crítica para los jubilados, quienes enfrentan dificultades para acceder a medicamentos esenciales debido a la reducción en la cobertura del Programa de Atención Médica Integral (PAMI) y al bajo nivel de sus jubilaciones.

Los recortes en la cobertura de PAMI y su efecto en los jubilados

Uno de los factores más alarmantes ha sido el recorte en la cobertura de medicamentos para jubilados. En 2018, bajo la presidencia de Mauricio Macri, los laboratorios ofrecían un descuento del 5% a PAMI en el precio de los medicamentos. Durante la gestión de Alberto Fernández, este descuento alcanzó el 40%, lo que permitió a muchos jubilados acceder a sus medicamentos de manera gratuita o a precios significativamente reducidos. Sin embargo, el actual gobierno ha revertido estos acuerdos, permitiendo que los laboratorios aumenten los precios un 4% por encima de la inflación cada mes desde marzo de 2024. Esto ha llevado a que los jubilados paguen un 26% más en medicamentos, agravando aún más su situación económica.

Medicamentos esenciales y sus altos costos

El incremento en los precios de los medicamentos ha sido notable. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2024, los precios aumentaron un 67% por encima de la inflación. Esto ha generado que muchos jubilados se enfrenten a la difícil decisión de priorizar entre comprar alimentos o medicamentos. Rubén Sajem, director del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos, comentó que la gente está optando por pagar servicios básicos como la comida y las tarifas antes que comprar medicamentos.

Los medicamentos más caros también han visto un aumento significativo en sus precios. Fármacos como el cilostazol, utilizado para mejorar la circulación en las piernas, alcanzan precios de hasta $80.000, mientras que la pregabalina, empleada para tratar dolores neuropáticos, cuesta alrededor de $30.000. Otros medicamentos como la morfina, indispensable para ciertos tratamientos, varían entre $80.000 y $120.000, cifras que están fuera del alcance de la mayoría de los jubilados.

Deuda de PAMI y su impacto en las farmacias

Otro factor que complica el acceso a medicamentos es la deuda millonaria de PAMI con las farmacias, que asciende a aproximadamente $12 mil millones. Esta deuda pone en riesgo el normal funcionamiento de las farmacias, las cuales, en muchos casos, no pueden continuar brindando medicamentos a los jubilados debido a la falta de pagos. Si bien PAMI ha comenzado a saldar parte de esta deuda, el atraso en los pagos sigue siendo una preocupación que podría llevar al cierre de farmacias o a la suspensión de servicios.

Otro aspecto polémico ha sido la venta de medicamentos sin receta fuera de las farmacias, lo cual fue autorizado por un decreto de necesidad y urgencia (DNU) firmado por el gobierno de Milei en diciembre de 2023. Esta medida ha permitido que fármacos de venta libre se comercialicen en lugares no autorizados, como kioscos o tiendas, sin la supervisión de profesionales de la salud. A pesar de que un fallo judicial en junio de 2024 dejó sin efecto esta autorización, muchas personas continúan adquiriendo medicamentos en estos establecimientos, lo que representa un grave riesgo para la salud pública.

Claudia Martino, secretaria general de la Confederación Farmacéutica Argentina, advirtió sobre los peligros de esta práctica: «Los medicamentos deben estar bajo la órbita de un profesional capacitado, ya que su uso incorrecto puede tener consecuencias graves. Además, los fármacos vencidos o mal almacenados pueden representar un riesgo para la salud de los consumidores». La venta de medicamentos fuera del circuito de farmacias controladas también ha provocado un aumento en los precios, ya que las drogas se comercializan sin las regulaciones que garantizan su seguridad y calidad.