Un ambicioso proyecto de renovación está en marcha para el Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires. Diseñado por el prestigioso ingeniero alemán Hermann Tilke, el nuevo trazado busca volver a posicionar al circuito porteño en la élite del automovilismo mundial. El objetivo inmediato: recibir nuevamente el MotoGP en 2027. Pero el sueño mayor apunta más alto: que regrese la Fórmula 1 a la Argentina.
El plan contempla una inversión cercana a los 150 millones de dólares, con financiamiento del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según trascendió, las obras comenzarían en octubre de 2025 y se extenderían hasta febrero de 2027, apenas un mes antes del estreno con la máxima categoría del motociclismo internacional.
El nuevo trazado será más compacto, con una longitud aproximada de 4.340 metros para MotoGP y una versión extendida de 4.800 metros para Fórmula 1. El diseño incluye 14 curvas (5 a la izquierda y 9 a la derecha) y permitirá que las motos superen los 300 km/h en recta.
Pero el rediseño también implica dejar atrás sectores históricos. Desaparecerían trazados emblemáticos como el Circuito 12 —con su tradicional S del Ciervo—, y también quedarían fuera de uso los circuitos 6, 8 y 9. Se mantendrán, sin embargo, curvas clásicas como el Tobogán, el Ombú y el Curvón Salotto, verdaderos íconos del automovilismo nacional.
Una infraestructura pensada para el siglo XXI
Además del trazado, el proyecto incluye una renovación completa de la infraestructura. Está previsto reconstruir los boxes, ampliar zonas de servicios, instalar defensas de última generación y mejorar sistemas eléctricos y de drenaje.
También se trabajará en una ampliación de la capacidad de público, que podría llegar a 150.000 espectadores. Para eso se construirán nuevas tribunas tubulares y zonas VIP en puntos estratégicos como la curva Ascari y el Talud. Además, se asfaltarán nuevamente los sectores que serán utilizados en el nuevo trazado, en continuidad con las obras de repavimentación realizadas en 2023.
Todo el conjunto será homologado con Grado 2 de la FIA —lo que habilita la llegada de categorías como IndyCar o resistencia— y también con los estándares de la FIM, requisito indispensable para el regreso del MotoGP.
MotoGP vuelve a Buenos Aires
La Argentina tuvo nueve fechas de MotoGP en Termas de Río Hondo y anteriormente diez ediciones en el Gálvez, por lo que el regreso de la categoría al trazado porteño tiene un fuerte valor simbólico y deportivo.
El contrato, según confirmaron fuentes del sector, garantiza el regreso del MotoGP en 2027 y su permanencia al menos hasta 2030. La organización ya está en conversaciones avanzadas con Dorna Sports, la empresa que gestiona el campeonato mundial.
Con esta renovación, Buenos Aires se prepara para convertirse nuevamente en sede de un espectáculo que genera impacto económico, turístico y deportivo a escala global.
El sueño de la Fórmula 1
Aunque el proyecto inicial apunta al MotoGP, la posibilidad de recuperar la Fórmula 1 no está descartada. De hecho, Tilke también diseñó un trazado alternativo que podría cumplir con los requerimientos del Grado 1 de la FIA, condición indispensable para que regrese la máxima categoría del automovilismo mundial.
Ese circuito tendría 4.701 metros para Fórmula 1 y una versión de 4.233 metros para MotoGP. El diseño cuenta con aval de autoridades deportivas nacionales e internacionales y ya fue presentado a la Formula One Management (FOM).
“Estamos trabajando para que el Gálvez vuelva a estar entre los mejores del mundo. No es un capricho: es una apuesta estratégica”, afirmaron desde el entorno del proyecto, que cuenta con el respaldo de promotores locales como Grupo OSD y empresas del espectáculo, además del apoyo directo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Una reconversión histórica
El Gálvez, inaugurado en 1952, ha sido durante décadas el corazón del automovilismo argentino. Por allí pasaron Juan Manuel Fangio, Ayrton Senna, Alain Prost y Michael Schumacher, entre tantas leyendas. Pero con el paso del tiempo, el trazado fue quedando relegado frente a circuitos más modernos y mejor equipados.
Esta transformación, sin precedentes desde su construcción, busca devolverle al Autódromo de Buenos Aires el protagonismo perdido. Y no solo desde lo deportivo. El plan también incluye la creación de un polo urbano vinculado al automovilismo, con espacios para exposiciones, eventos, escuelas técnicas y servicios gastronómicos.
