La nafta premium en Argentina ha alcanzado un nuevo récord histórico que impacta de lleno en el bolsillo de los consumidores. Por primera vez, el precio del litro ha superado la barrera de los $2.000 en estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires, marcando un punto de inflexión en la evolución del mercado de combustibles. Este incremento no ha sido aislado, sino que ha sido impulsado por factores internacionales, tensiones geopolíticas y variables económicas locales que han generado un escenario complejo.
Por primera vez en la historia reciente, el precio de la nafta premium y el gasoil premium ha sido ubicado por encima de los $2.000 por litro en distintas estaciones de servicio. Este fenómeno ha sido observado en marcas como Axion Energy y Shell, que han actualizado sus pizarras reflejando el fuerte aumento.
Inicialmente, algunas estaciones habían mantenido valores cercanos a los $1.999, pero rápidamente esos precios han sido ajustados, consolidando así el nuevo piso para los combustibles de mayor calidad.
Este incremento ha sido impulsado principalmente por una suba superior al 5% en lo que va del mes de marzo, lo que evidencia la aceleración de la tendencia alcista.
Factores internacionales: el petróleo y el impacto de Medio Oriente
El aumento del precio de la nafta no puede ser comprendido sin analizar el contexto global. La escalada del conflicto en Irán ha generado tensiones en los mercados energéticos, impactando directamente en el valor del petróleo.
Uno de los puntos críticos ha sido el Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del crudo mundial. Se ha estimado una reducción cercana a los 20 millones de barriles, lo que ha empujado el precio internacional hacia los US$ 90 por barril, muy por encima de las previsiones iniciales que lo ubicaban entre US$ 55 y US$ 60.
Este contexto ha sido replicado en mercados como el de Estados Unidos, donde el galón de nafta ha promediado los US$ 3,50, reavivando temores inflacionarios similares a los registrados en 2022.
El traslado a precios en Argentina: más lento pero inevitable
En el caso argentino, el impacto del aumento del petróleo ha sido trasladado a los surtidores de manera más gradual. Sin embargo, esta moderación no ha evitado que los precios finalmente suban.
Las empresas refinadoras han visto reducido su margen de ganancia, llegando incluso a terreno negativo en algunos casos. Según fuentes del sector, el atraso en los precios ha sido estimado entre un 16% y un 19%, lo que sugiere que aún existiría margen para nuevos incrementos.
En este contexto, la principal petrolera del país, YPF, que concentra aproximadamente el 55% del mercado, ha asegurado que no se esperan cambios bruscos. Sin embargo, el resto de las compañías ha anticipado que los ajustes continuarán, aunque de forma escalonada.
El comportamiento de los precios también ha sido condicionado por la estructura de abastecimiento del sector. Empresas como YPF y Axion han operado principalmente con crudo propio, lo que les ha permitido amortiguar parcialmente las subas.
Por otro lado, compañías como Raízen y Trafigura han dependido de productores independientes, entre los que se destacan:
- Vista Energy
- Pluspetrol
- Chevron
- Tecpetrol
- Pampa Energía
Esta diversidad en la cadena de suministro ha influido en la velocidad con la que las variaciones internacionales han sido trasladadas al precio final de la nafta en Argentina.
Comparación internacional: cuánto cuesta la nafta en dólares
Cuando el precio de la nafta es medido en dólares, el escenario también resulta relevante. Actualmente, el valor ha superado los US$ 1,20 por litro, llegando incluso a rozar los US$ 1,50 en algunos puntos de venta.
Según datos de Global Petrol Prices, el promedio ha sido de US$ 1,22, lo que posiciona a Argentina: por encima de países como Brasil y Paraguay y por debajo de mercados como Chile y Uruguay
Cabe destacar que, durante el año anterior, en el punto más álgido del conflicto internacional, los precios habían descendido hasta aproximadamente US$ 0,80, lo que demuestra la volatilidad del mercado.
Impacto en la inflación y el consumo
El aumento de la nafta premium no solo afecta a los automovilistas, sino que también tiene un efecto multiplicador en toda la economía. El encarecimiento del combustible ha sido trasladado a costos logísticos, transporte y producción, generando presión sobre la inflación.
Se espera que estos incrementos continúen impactando en los índices de precios durante marzo, ya que el ajuste completo aún no ha sido reflejado en todos los surtidores del país.
Además, el consumo podría verse afectado, dado que los usuarios tienden a modificar sus hábitos frente a subas sostenidas, optando por combustibles más económicos o reduciendo la movilidad.
De cara a las próximas semanas, el mercado de combustibles se mantendrá bajo observación constante. La evolución del precio internacional del petróleo y el comportamiento del tipo de cambio serán factores determinantes.
Los analistas del sector coinciden en que el ajuste total podría demorarse varias semanas en ser completamente trasladado. Esto implica que la nafta en Argentina podría seguir registrando aumentos progresivos.
Asimismo, las decisiones de las empresas y las políticas energéticas del país jugarán un rol clave en la estabilidad del mercado.
