Duro golpe para el DNU de Milei que beneficiaba a la SIDE

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El PRO y la UCR rechazaron el DNU de la SIDE en Diputados

El DNU emitido por el gobierno de Javier Milei, que destinaba $100 millones en fondos reservados para la SIDE, ha sido rechazado en la Cámara de Diputados. Este decreto otorgaba recursos sin control a la agencia de inteligencia, lo que generó un amplio debate político y finalmente terminó siendo rechazado gracias a los votos de diputados del PRO y la UCR, quienes fueron clave en la sesión.

El PRO, con la participación de cinco de sus diputados, fue crucial para que la sesión en la Cámara de Diputados pudiera llevarse a cabo. Estos legisladores ayudaron a conseguir el quórum necesario para que se pudiera debatir el DNU de Milei.

La decisión final se tomó durante una reunión por Zoom liderada por Mauricio Macri, donde se definió la postura del partido. Este movimiento del PRO resultó decisivo para el rechazo del decreto, al que se opusieron con 156 votos a favor de la negativa, frente a 52 votos a favor del DNU y 6 abstenciones.

El quórum: una jugada política estratégica

El bloque de la UCR también desempeñó un papel relevante al decidir dar quórum para la sesión. La reunión de bloque de este partido, celebrada la mañana del mismo día, dejó claro que la mayoría de sus diputados participarían en el debate.

Esta postura fue presentada por Rodrigo De Loredo, jefe de la bancada radical, quien subrayó la importancia de debatir sobre la seguridad nacional, pero criticó que una asignación imprevista de fondos tan significativos debería justificarse con motivos que aún no se han explicado públicamente.

DNU SIDE de loredo

División en las filas del PRO

La postura del PRO en esta votación no fue unánime. Mientras algunos diputados decidieron participar en la sesión y votar en contra del DNU de Milei, otros, cercanos a la líder del partido, Patricia Bullrich, se negaron a bajar al recinto.

Damián Arabia, hombre de confianza de Bullrich, criticó a aquellos que rompieron la disciplina del bloque y dieron quórum, expresando su frustración por no haber seguido la línea marcada inicialmente, que era no participar del debate.

Este rechazo del DNU de la SIDE se produce en medio de una pugna interna en el PRO, donde la relación entre Mauricio Macri y Santiago Caputo, principal asesor del gobierno y promotor del decreto, ha generado tensiones. La presión interna y los distintos enfoques sobre cómo debía manejarse esta situación política influyeron en la decisión de los legisladores de participar en la sesión y oponerse al decreto.

La intervención de Encuentro Federal y otros bloques

Además del PRO y la UCR, otros bloques fueron fundamentales para garantizar el quórum y llevar el debate al recinto. El bloque de Encuentro Federal, liderado por Miguel Ángel Pichetto, también desempeñó un papel clave en la votación, aunque no todos sus miembros estuvieron presentes. De los 16 diputados que conforman este bloque, solo 11 participaron en la sesión. Por su parte, la Coalición Cívica, aliada histórica del PRO, aportó sus seis legisladores, asegurando así una amplia mayoría que facilitó el rechazo del DNU.

Los diputados que no asistieron a la sesión incluyeron a aquellos cercanos al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y al mandatario de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, lo que generó dudas sobre la unidad de ciertos bloques políticos en momentos cruciales.

La SIDE, el epicentro del debate

El DNU de Javier Milei asignaba $100 millones en carácter reservado a la nueva SIDE, lo que generó críticas por la falta de transparencia y control sobre el destino de esos fondos. Los opositores al decreto argumentaron que dicha asignación podría poner en peligro la seguridad nacional si no se realiza bajo un marco de supervisión adecuado. Esta fue la principal preocupación expresada durante el debate en la Cámara de Diputados, donde se destacó la importancia de la transparencia en la utilización de fondos públicos destinados a la inteligencia.

Por su parte, el PRO y la UCR argumentaron que, aunque reconocen la importancia de fortalecer los mecanismos de inteligencia del país, una asignación de este tipo debería pasar por el control legislativo y estar sujeta a una mayor fiscalización, lo que no ocurría con el decreto en cuestión.