Consumo de Carne en Argentina: Estancamiento de las ventas

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El consumo de carne vacuna en Argentina se encuentra en niveles históricamente bajos. Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), el consumo per cápita apenas alcanza los 49,5 kg anuales por habitante. Esta cifra refleja una caída significativa respecto a décadas anteriores y confirma un cambio profundo en los hábitos alimenticios de la población argentina.

Evolución del consumo per cápita de carne vacuna

Durante mayo de 2025, el consumo de carne vacuna se estimó en 49,5 kg por persona, mostrando una leve mejora del 0,5 % en comparación con mayo de 2024. Sin embargo, esta cifra continúa siendo la más baja en más de 100 años, muy lejos de los 82 kg anuales que se consumían en promedio durante el siglo XX.

Aunque el consumo total de carnes se mantiene relativamente estable, la carne vacuna ha perdido terreno frente a otras opciones más accesibles. Hoy en día, el pollo y el cerdo representan la mayor parte del consumo proteico en Argentina. Se ha registrado un incremento en el consumo de estas carnes, pasando de 12 kg a 65 kg por persona/año, gracias a su menor precio y a una mayor eficiencia en su producción.

El impacto de los precios en el consumo de carne

Durante mayo, el precio promedio de la carne vacuna aumentó un 2,6 %, superando la inflación general del 1,5 %. En lo que va del año, los precios han subido más de un 27 %. Este fenómeno se debe, en gran parte, a una oferta reducida que presiona los precios al alza. En las zonas de mayor poder adquisitivo, las subas fueron incluso más altas, con aumentos del 2,4 % al 3,3 % mensual.

Las exportaciones de carne vacuna han comenzado a recuperarse lentamente, tras las restricciones implementadas en años anteriores. A pesar de ello, todavía se encuentran por debajo de los niveles previos a las regulaciones. Por otro lado, las importaciones han aumentado en volumen, pero siguen representando solo el 0,05 % del consumo interno, por lo que su impacto en el mercado local es mínimo.

Factores que explican la caída del consumo de carne vacuna

  • Precio elevado: El aumento constante del precio del vacuno lo vuelve inaccesible para muchos hogares.
  • Cambio en los hábitos alimenticios: La carne de pollo y cerdo, más económica, gana preferencia en las mesas argentinas.
  • Menor poder adquisitivo: La pérdida de capacidad de compra afecta directamente el consumo de proteínas más costosas.

La baja en el consumo interno representa un desafío importante para los productores. Se observa una caída en la demanda que dificulta la sostenibilidad del negocio ganadero. Además, la competencia con otras proteínas obliga al sector a adaptarse a una nueva realidad del mercado.

¿Cómo revertir la tendencia?

Expertos del sector proponen una serie de medidas para estimular el consumo de carne vacuna en el país:

  • Apoyo al productor mediante políticas públicas que reduzcan los costos de producción.
  • Regulación de precios para mejorar la accesibilidad del producto en el mercado interno.
  • Campañas de concientización que promuevan los beneficios nutricionales de la carne vacuna.

El consumo de carne vacuna en Argentina atraviesa uno de los momentos más bajos de su historia. A pesar de la recuperación parcial en las exportaciones y del crecimiento del consumo de otras carnes, el vacuno ha dejado de ser protagonista en la dieta nacional. Revertir esta situación implicará un esfuerzo coordinado entre el Estado, el sector productivo y la sociedad para garantizar el acceso, la producción sostenible y la promoción del consumo de un producto clave en la cultura argentina.