El tiempo tendrá varios cambios durante el fin de semana en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Después de una jornada de viernes con temperaturas primaverales, se espera un sábado con buenas condiciones y mucho sol, mientras que para el domingo se prevé el regreso de las lluvias y algunas tormentas.
El panorama fue anticipado a partir de los pronósticos meteorológicos para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que muestran una marcada variación de las condiciones entre un día y otro. De acuerdo con las previsiones difundidas por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el viernes 25 de septiembre estará caracterizado por temperaturas agradables y una máxima cercana a los 27 grados, mientras que las precipitaciones tendrían mayor protagonismo durante el domingo.
La particularidad del fin de semana estará dada por el rápido cambio de escenario: se pasará del calor y el sol a un descenso de temperatura acompañado por chaparrones y tormentas.
El sábado será, en principio, el día con mejores condiciones meteorológicas del fin de semana. Se espera que el cielo permanezca mayormente despejado, con temperaturas algo más bajas que las registradas durante el viernes debido al cambio en la circulación del viento.
Para la jornada se prevé una temperatura mínima de 14 grados y una máxima de 23 grados. El ingreso de viento desde el sector sudeste favorecerá un ambiente más fresco, aunque las condiciones continuarán siendo agradables para realizar actividades al aire libre.
El contraste con el viernes será perceptible. Mientras que durante la tarde del viernes las temperaturas podrán alcanzar los 27 grados, el sábado se presentará con valores más moderados. Este descenso no implicará un regreso de las condiciones invernales, sino un escenario más cercano a las temperaturas habituales de una jornada primaveral.
Las previsiones difundidas para el AMBA coinciden en señalar que el sábado será una jornada estable, antes del cambio que comenzará a producirse hacia el domingo.
Domingo con lluvias y tormentas aisladas
El domingo será el día que concentrará la mayor inestabilidad. Se esperan lluvias y tormentas aisladas en Buenos Aires, especialmente durante distintos momentos de la jornada.
Esto no significa que vaya a llover de manera continua durante todo el domingo. Los pronósticos indican que las precipitaciones podrían presentarse de forma intermitente, con períodos de mejoramiento entre los distintos eventos.
Las condiciones meteorológicas comenzarán a cambiar desde la madrugada y durante la mañana, según las previsiones más recientes. El Servicio Meteorológico Nacional anticipó el regreso de los chaparrones al AMBA durante esas horas.
La temperatura también descenderá. La mínima estará cerca de los 13 grados y la máxima rondará los 19, por lo que el ambiente será considerablemente más fresco que el viernes.
Por este motivo, quienes tengan actividades previstas al aire libre durante el domingo deberán considerar la posibilidad de precipitaciones y consultar las actualizaciones del pronóstico antes de salir.
En la Ciudad de Buenos Aires y los municipios del Conurbano, el cambio de tiempo estará acompañado por un descenso térmico. Además de las lluvias, se prevé la presencia de viento durante la transición entre las distintas masas de aire.
El fin de semana tendrá así tres escenarios meteorológicos diferentes: calor durante el viernes, estabilidad y sol durante el sábado e inestabilidad durante el domingo.
La situación deberá ser monitoreada especialmente durante las horas previas a las precipitaciones, ya que la intensidad y distribución de los chaparrones pueden modificarse a medida que se actualizan los modelos meteorológicos.
El pronóstico para el comienzo de la próxima semana
El cambio de tiempo no terminará con el domingo. Durante el lunes se espera una jornada con abundante nubosidad y una mejora temporaria, aunque las condiciones volverán a desmejorar durante la noche.
Las temperaturas se ubicarán entre los 14 y los 20 grados, por lo que se mantendrá un ambiente fresco y húmedo en comparación con las condiciones más cálidas del viernes.
El martes también comenzará con inestabilidad. Se esperan algunas tormentas durante las primeras horas, aunque el mal tiempo se retiraría rápidamente. Para ese día se prevé una mínima de 15 grados y una máxima de 22.
El miércoles, en tanto, las condiciones mejorarían nuevamente. Se espera buen tiempo o cielo parcialmente nublado, con una mañana fresca, una mínima cercana a los 9 grados y una máxima de aproximadamente 20.
De esta manera, la semana comenzará con cierta variabilidad, aunque se espera una recuperación progresiva de las condiciones durante el miércoles.
Alertas por crecidas de ríos en la Patagonia
El escenario meteorológico no se limita al AMBA. Durante los últimos días también fueron registrados fenómenos de importancia en distintos sectores de la Patagonia y otras regiones del país.
En particular, se registraron lluvias excepcionales en sectores de Neuquén, Río Negro, el sur de Mendoza y la Patagonia, donde los acumulados llegaron a valores muy elevados. El fenómeno fue relacionado con el proceso de deshielo de una temporada que había dejado importantes cantidades de nieve en sectores cordilleranos.
La combinación de temperaturas más elevadas y precipitaciones aceleró el derretimiento de la nieve. Como consecuencia, una mayor cantidad de agua fue incorporada a los cursos fluviales que nacen en la cordillera.
Uno de los sectores afectados fue Caviahue, donde se observó el retroceso de la nieve en zonas bajas y la formación de acumulaciones de agua. También se registraron efectos sobre el río Aluminé.
El agua aportada por estas cuencas termina llegando a los sistemas de los ríos Limay y Neuquén, donde se produjeron crecidas que fueron seguidas con atención por las autoridades y los organismos especializados.
La situación resulta especialmente relevante porque el volumen de agua que continúa descendiendo desde las zonas cordilleranas puede mantener elevados los niveles de los ríos durante un período posterior a las precipitaciones.
