Allanaron una mansión en Pilar vinculada a Tapia: avanza la investigación por presunto lavado de dinero en la AFA

Chiqui Tapia Chiqui Tapia

En un operativo que sacudió al mundo del fútbol y la política, la justicia federal allanó una lujosa mansión en Pilar adjudicada al entorno de Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), y al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino. El procedimiento se enmarca en una causa por presunto lavado de dinero, enriquecimiento ilícito y uso de testaferros, que en las últimas semanas avanzó con más de treinta allanamientos en distintos puntos del país.

La finca intervenida, ubicada en Villa Rosa, es considerada una de las propiedades más emblemáticas atribuidas a la red de sociedades y prestanombres que se investiga alrededor de la actual conducción de la AFA.

La mansión allanada se extiende sobre más de diez hectáreas, con infraestructura propia de un complejo de alto lujo. Durante el operativo, las fuerzas federales relevaron:

  • Un helipuerto privado
  • Piscinas, canchas y caballerizas
  • Varias viviendas dentro del predio
  • Vehículos de alta gama y maquinaria valuada en cifras millonarias

Gran parte de estos bienes quedaron bajo inventario y tasación judicial. Según fuentes de la investigación, la magnitud del patrimonio no coincide con los ingresos declarados por los supuestos propietarios registrados, lo que alimenta la hipótesis de que la finca habría sido administrada por testaferros vinculados a Tapia.

El foco sobre Real Central SRL y los presuntos testaferros

La propiedad figura a nombre de la empresa Real Central SRL, integrada por dos personas que, según la denuncia, no contarían con capacidad económica para adquirir un inmueble de semejante valor. Ambos serían investigados por su posible rol como prestanombres en una estructura destinada al ocultamiento de activos.

La justicia sospecha que detrás de esta firma operaría un circuito más amplio de sociedades utilizado para canalizar fondos y registrar bienes que podrían pertenecer a dirigentes del fútbol argentino.

El allanamiento en Pilar no fue un hecho aislado. Se trata de uno de los procedimientos más relevantes dentro de una investigación que avanza desde hace semanas e incluye:

  • Allanamientos en sedes de la AFA
  • Relevamiento de documentación en clubes de Primera y del Ascenso
  • Intervención de propiedades vinculadas a diversos dirigentes
  • Congelamiento de cuentas y medidas para preservar bienes
  • Peritajes contables y análisis de movimientos bancarios

El juez federal a cargo ordenó que todos los elementos secuestrados sean evaluados para determinar si existió un enriquecimiento injustificado por parte de los principales investigados.

La figura de Tapia, en el centro de las acusaciones

Claudio “Chiqui” Tapia es considerado por la justicia una pieza clave en el entramado económico bajo sospecha. Según la causa, varias propiedades y movimientos financieros podrían estar relacionados con su entorno directo y con el del tesorero Toviggino, uno de los hombres de mayor influencia dentro de la AFA.

Si bien Tapia no realizó declaraciones públicas en las últimas horas, colaboradores cercanos calificaron los operativos como “excesivos” y aseguran que se trata de “una persecución política”. Sin embargo, los investigadores sostienen que existen pruebas suficientes para profundizar la pesquisa, especialmente tras los resultados del operativo en Pilar.

La situación generó tensión interna dentro de la AFA, donde varios dirigentes expresaron inquietud por las consecuencias que podría tener el avance judicial en la administración general del fútbol argentino. Algunos clubes, que también fueron allanados, analizan presentar información adicional para despegarse del escándalo.

En paralelo, el caso despertó preocupación en organismos internacionales del fútbol, que seguirían de cerca los acontecimientos ante la posibilidad de que surjan elementos que comprometan la transparencia de los fondos vinculados a torneos y programas oficiales.

El avance de la causa generó fuertes repercusiones políticas. Legisladores de la oposición exigieron mayor control sobre la administración de los recursos del fútbol, mientras que sectores del oficialismo consideran que los allanamientos responden a una operación para “desestabilizar” al organismo.

En este contexto, la investigación promete convertirse en uno de los temas de mayor resonancia pública en las próximas semanas, especialmente si se acumulan pruebas sobre un presunto circuito de lavado de dinero vinculado a la dirigencia del fútbol.