La modernización del Tren Mitre sufrió un importante revés luego de que el Gobierno nacional confirmara la cancelación de varias obras estratégicas que habían sido planificadas para transformar uno de los corredores ferroviarios más importantes del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La decisión implica que numerosos proyectos de infraestructura, financiados mediante un crédito internacional, dejarán de ejecutarse y que únicamente continuarán aquellas intervenciones que ya se encontraban en marcha.
El recorte representa un cambio significativo en la planificación ferroviaria del corredor norte, una región donde el crecimiento urbano registrado durante los últimos años no fue acompañado por inversiones de la misma magnitud en materia de transporte público.
El plan original contemplaba una serie de proyectos destinados a mejorar la conectividad, reducir los tiempos de viaje y ampliar la capacidad operativa de la línea. Sin embargo, gran parte de esas iniciativas quedó definitivamente fuera del programa de inversiones.
Entre las obras que ya no serán ejecutadas se destacan:
- La extensión de la electrificación entre José León Suárez y Benavídez.
- La electrificación del tramo Victoria-El Talar.
- La renovación integral de vías ferroviarias y del sistema de señalamiento entre Victoria y El Talar.
- La construcción de las estaciones Facultad de Derecho y Empalme Bancalari.
- La adquisición de materiales destinados a las tareas de infraestructura previstas.
El proyecto financiado por el Banco Mundial fue reducido considerablemente y se resolvió que no serán gestionadas nuevas ampliaciones del crédito. Como consecuencia, solo serán finalizadas las obras que ya habían comenzado o aquellas que mantienen una relación directa con trabajos previamente iniciados.
Dentro del conjunto de proyectos suspendidos, únicamente uno había alcanzado la instancia de licitación.
Durante septiembre de 2023 había sido convocado el proceso para electrificar el tramo comprendido entre Victoria y El Talar, incluyendo además la renovación de las vías, el sistema de señalización y distintas estaciones.
Sin embargo, tras el cambio de administración nacional, el procedimiento fue postergado durante varios meses hasta que finalmente quedó sin efecto en abril de 2024, dejando sin posibilidades inmediatas la ejecución de esa obra.
Aunque el programa internacional fue cancelado parcialmente, algunas intervenciones seguirían adelante mediante financiamiento propio.
Entre ellas se encuentra la renovación de las vías entre Victoria y El Talar, aunque el alcance será considerablemente menor respecto del proyecto original.
En esta nueva etapa no serán incorporadas la electrificación del recorrido, la actualización del señalamiento ferroviario ni la reconstrucción integral de estaciones, lo que limitará el impacto de las mejoras sobre la operación diaria del servicio.
La cancelación de estas inversiones tendrá consecuencias directas sobre miles de pasajeros que utilizan diariamente el Tren Mitre.
Las localidades ubicadas más allá de José León Suárez y Victoria continúan dependiendo de servicios diésel, caracterizados por frecuencias reducidas y la necesidad de realizar trasbordos para llegar hasta la estación Retiro.
A ello se suma la utilización de material rodante de varios años de antigüedad y una disponibilidad limitada de locomotoras, factores que afectan la regularidad del servicio.
El proyecto original buscaba eliminar estas dificultades mediante la incorporación de trenes eléctricos directos hasta Benavídez y El Talar, evitando que los pasajeros debieran cambiar de formación durante el viaje.
Otro de los proyectos que permanece paralizado es la construcción de la estación Nordelta.
Si bien esta obra no integraba el financiamiento otorgado por el Banco Mundial, sí estaba directamente vinculada con el plan de electrificación del ramal.
Los trabajos registraron avances hasta 2023, pero posteriormente fueron interrumpidos.
Durante los últimos meses trascendieron distintas alternativas para que el sector privado pudiera asumir la finalización de la estación, aunque hasta el momento no se produjeron definiciones concretas que permitan reactivar la obra.
A pesar del fuerte ajuste aplicado al programa de infraestructura, varias obras continuarán ejecutándose.
Una de las más importantes corresponde a la renovación del ingreso ferroviario a Retiro, intervención que permitió mejorar notablemente la operación dentro de la terminal.
Gracias a estos trabajos fue eliminada una restricción vigente desde 2013 que obligaba a las formaciones a ingresar con una velocidad máxima de apenas 5 kilómetros por hora.
