Florencia Revah tenía 32 años y era oriunda de Tigre. Su vida laboral estuvo vinculada al rubro comercial: trabajó como vendedora de autos en un concesionario de la Avenida del Libertador y, en los últimos tiempos, se dedicaba a la venta de ventiladores. Quienes la conocieron aseguran que era eficiente, responsable y amable, aunque detrás de esa imagen profesional se ocultaba una relación conflictiva que terminaría de la peor manera.
En abril de 2025, Florencia denunció a su pareja, Esteban Suárez, de 45 años, por violencia de género. La Justicia dispuso medidas de protección: una orden de exclusión y la prohibición de acercamiento. Sin embargo, la relación se reanudó de manera intermitente. Amigos y allegados relataron que los celos y los conflictos eran frecuentes, y que ella intentaba evitar discusiones llegando directamente a su casa después del trabajo.
El domingo 24 de agosto de 2025, la policía halló a la pareja dentro de un Chevrolet Onix blanco, estacionado en un camino rural cercano a la Ruta Nacional 8, en San Antonio de Areco.
- Esteban Suárez apareció en el asiento del conductor, con un disparo en la cabeza y un arma en la mano.
- Florencia Revah estaba en el asiento trasero, con tres impactos de bala: dos en el pecho y uno en el cuello.
El detalle más perturbador fue que en la tapa del tanque de combustible había un trapo empapado en combustible, lo que indica que existió la intención de incendiar el auto y borrar evidencias.
Dentro del vehículo se encontraron tickets de peaje que permitieron reconstruir el recorrido. A las 7 de la mañana pasaron por Lareña, y a las 10:07 se registró otro ticket en Solís. Entre ambos puntos hay apenas 40 kilómetros, pero transcurrieron más de tres horas.
La hipótesis es que el cuerpo de Florencia fue trasladado desde otro lugar y que Suárez condujo durante horas antes de quitarse la vida.
La principal hipótesis: femicidio seguido de suicidio
Para la fiscalía, la causa apunta a un femicidio seguido de suicidio. Las pericias balísticas, las manchas de sangre en la parte trasera del auto y la ausencia de signos de lucha en el lugar refuerzan la sospecha de que el crimen ocurrió en otra ubicación.
Se realizaron allanamientos en la vivienda de Suárez, en El Talar de Pacheco, y en la casa de Florencia, en Nordelta. Hasta el momento, no se hallaron rastros concluyentes que determinen con exactitud dónde fue asesinada.
Un vecino cercano a la familia describió la rutina de Florencia en los últimos meses: “Ella intentaba evitar los problemas. Salía del trabajo y se iba directo a su casa para no provocar peleas. No se lo merecía, pero tampoco sorprende. Era una crónica anunciada”.
Estas palabras reflejan la tragedia silenciosa que atravesaba la víctima, atrapada en un vínculo atravesado por la violencia.
La investigación y los próximos pasos
El fiscal Darío Schapaunic, de la UFI N.º 6 de Mercedes, está a cargo de la causa. Se esperan los resultados de las autopsias, peritajes balísticos y el análisis de los teléfonos celulares secuestrados. También se revisan cámaras de seguridad que podrían esclarecer los últimos movimientos de la pareja.
El crimen de Florencia Revah no solo sacudió a San Antonio de Areco, sino que volvió a poner en agenda la problemática de la violencia de género en Argentina.
Florencia fue descrita como una mujer trabajadora, amable y dedicada, que había buscado protección en la Justicia, pero cuyo destino terminó siendo truncado por la violencia.
