El Gobierno nacional puso en marcha la privatización de ENARSA con la publicación oficial de la Resolución 1050/2025. El proceso, que contempla la venta de su participación en CITELEC S.A. —la sociedad controlante de Transener—, será llevado adelante a través de una licitación pública nacional e internacional, con un plazo de ejecución de ocho meses.
La decisión fue formalizada el 25 de julio en el Boletín Oficial, dando cumplimiento al Decreto 293/24, que habilita la privatización de empresas públicas. En esta primera etapa, el foco está puesto en la venta del 100 % de las acciones que ENARSA posee en CITELEC, equivalentes al 52,65 % del paquete accionario de Transener, la compañía encargada del transporte de energía eléctrica en alta tensión en todo el país.
La medida forma parte del plan de reformas estructurales que impulsa el Ejecutivo y que busca reducir el tamaño del Estado. ENARSA, creada en 2004, administra una porción relevante del sector energético, especialmente en obras vinculadas al gas y al transporte eléctrico.
“La venta se realizará a través de un concurso público nacional e internacional, con la asistencia de la Agencia de Transformación del Estado y la coordinación de la Subsecretaría de Energía Eléctrica”, indicaron fuentes oficiales. Además, todo el proceso será gestionado a través de la plataforma CONTRAT.AR, lo que garantiza mayor transparencia y trazabilidad.
Cómo será la venta de la participación estatal en Transener
Antes de concretar la licitación, se deberán cumplir una serie de pasos clave. El primero será la división de las unidades de negocio de ENARSA para poder escindir aquellas que serán privatizadas. Luego, se avanzará con la tasación del paquete accionario en CITELEC. En este punto, el Tribunal de Tasaciones de la Nación se declaró incompetente, ya que consideró que el valor está determinado más por los ingresos proyectados que por los activos físicos. Por eso, la valuación quedará a cargo de un banco estatal nacional.
Una vez tasado el activo, se elaborarán los pliegos técnicos y legales, a cargo de la Subsecretaría de Energía Eléctrica. Con esa documentación, se abrirá formalmente la licitación.
La resolución oficial establece un plazo máximo de ocho meses para completar esta primera etapa. Es decir, el proceso de venta de las acciones en CITELEC deberá estar resuelto antes de marzo de 2026.
Ese cronograma es visto como una señal de compromiso con la ejecución de las reformas. “Queremos que los procesos sean ágiles pero serios”, sostienen desde el Ejecutivo. No se descarta que en los próximos meses se avance con otras privatizaciones, aunque el caso de ENARSA es considerado “prioritario” por su rol estratégico en la infraestructura energética.
Un negocio atractivo para el sector privado
Desde el Gobierno aseguran que la participación estatal en Transener despierta fuerte interés entre los potenciales inversores, tanto locales como internacionales. La empresa opera cerca de 14.000 kilómetros de líneas de alta tensión y es una pieza central en el sistema eléctrico nacional.
“El objetivo es que ingresen operadores con experiencia y capacidad de inversión, que puedan garantizar un servicio eficiente y sustentable en el tiempo”, explicaron. Según estimaciones del sector, la participación en CITELEC podría valuarse en cientos de millones de dólares, aunque el precio final dependerá de las condiciones de la licitación y del apetito inversor.
El argumento central del Gobierno es que la venta de empresas públicas reduce la carga fiscal y mejora la calidad de los servicios. En el caso de ENARSA, la gestión estatal ha sido cuestionada por su bajo nivel de ejecución presupuestaria y por los altos subsidios que recibe.
Con esta privatización, se espera recortar transferencias estatales y promover un modelo de negocios más competitivo. Al mismo tiempo, se intentará garantizar la continuidad de las obras en ejecución, muchas de ellas vinculadas al Plan Federal de Transporte Eléctrico.
