El Gobierno nacional oficializó un nuevo incremento en las tarifas de luz y gas que comenzará a aplicarse a partir de junio en todo el país. La medida impactará de lleno en el bolsillo de millones de usuarios, especialmente en los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las facturas registrarán subas superiores al 4%.
Las nuevas actualizaciones tarifarias fueron confirmadas mediante distintas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial por el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE). A partir del 1° de junio, las empresas distribuidoras como Edenor, Edesur, Metrogas y Naturgy deberán aplicar los nuevos cuadros tarifarios definidos por el organismo.
Subas en las tarifas de electricidad para usuarios residenciales
En el caso del servicio eléctrico, los aumentos estarán vinculados al ajuste del Costo Propio de Distribución (CPD), uno de los componentes más importantes dentro de la estructura tarifaria. Según lo dispuesto por el ente regulador, Edesur aplicará un incremento del 4,68%, mientras que Edenor implementará una suba del 4,75%.
El incremento en la electricidad volverá a sentirse en las facturas mensuales de miles de familias argentinas. Para los usuarios residenciales de Edenor categoría R1, cuyo consumo no supera los 150 kWh mensuales, el cargo fijo ascenderá a $1661,69. Además, el valor variable pasará a ser de $71,518 por cada kWh consumido.
En el caso de Edesur, los clientes de la misma categoría deberán afrontar un cargo fijo de $1629 y un costo variable de $70,513 por kWh. Estos nuevos valores reflejan el avance sostenido de los aumentos en los servicios públicos durante 2026.
Qué pasará con las tarifas de gas en junio
Las tarifas de gas natural también registrarán nuevas subas desde junio. Según la resolución oficial emitida por el ENRGE, los usuarios residenciales de Metrogas sin subsidios comenzarán a pagar valores más elevados tanto en la Ciudad de Buenos Aires como en el conurbano bonaerense.
Para los clientes de categoría R1, la factura mensual alcanzará los $4151,79 en CABA y llegará a $4794,64 en el Gran Buenos Aires. El aumento promedio será del 4,4% respecto a mayo y se suma a una larga serie de ajustes acumulados.
En tanto, los usuarios de mayores consumos, agrupados en la categoría R4, recibirán facturas considerablemente más elevadas. En algunos casos, las boletas podrían alcanzar hasta $99.190,28 en la Ciudad de Buenos Aires y superar los $53.900 en distintos sectores del conurbano.
Por otro lado, Naturgy, empresa encargada de distribuir gas natural en la zona norte del Gran Buenos Aires, también actualizará sus tarifas. Para junio, los usuarios R1 deberán abonar alrededor de $3401,41, mientras que los clientes R4 podrían recibir facturas de hasta $36.423,39.
Bonificaciones y subsidios: quiénes seguirán recibiendo descuentos
Junto con el anuncio de los nuevos cuadros tarifarios, el Gobierno decidió extender ciertos beneficios destinados a los usuarios que aún reciben subsidios energéticos. La intención oficial es aliviar parcialmente el impacto de los aumentos en los sectores con menores ingresos.
En este sentido, continuará vigente una bonificación adicional del 25% sobre el consumo de gas natural. Además, se mantendrá un descuento extra del 11,97% aplicado al servicio eléctrico.
Estas reducciones serán otorgadas únicamente sobre el costo promedio ponderado anualizado correspondiente al Plan Gas.Ar, según lo establecido en el decreto 943/25. Desde el ENRGE explicaron que los hogares subsidiados continuarán accediendo a descuentos parciales en sus facturas, mientras que aquellos usuarios que abonan tarifa plena verán reflejado el incremento total definido para junio.
La Revisión Quinquenal Tarifaria y los aumentos hasta 2030
Los nuevos cuadros tarifarios forman parte de la denominada Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT), un esquema diseñado para recomponer los ingresos de las empresas distribuidoras y transportistas de energía.
El plan contempla 31 aumentos mensuales consecutivos entre 2025 y 2030, con el objetivo de actualizar gradualmente las tarifas y garantizar inversiones en infraestructura y mantenimiento del sistema energético. Sin embargo, el impacto económico sobre los hogares genera creciente preocupación debido al contexto inflacionario y a la pérdida del poder adquisitivo registrada en los últimos meses. Cada nuevo ajuste en los
