La Ciudad de Buenos Aires pondrá en marcha una serie de modificaciones en el tránsito para preparar la llegada del TramBus T1, un nuevo sistema de transporte eléctrico que será incorporado al esquema de movilidad porteño. Las primeras intervenciones estarán concentradas en los barrios de Almagro y Caballito y se aplicarán sobre distintas arterias estratégicas.
El plan de reordenamiento vial fue diseñado para adaptar la circulación al recorrido previsto para el nuevo servicio y contempla cambios de sentido, calles que pasarán a funcionar con doble mano y restricciones para estacionar. Las modificaciones serán implementadas en diferentes etapas y alcanzarán a varios puntos de la Ciudad.
La iniciativa forma parte de una transformación más amplia de la movilidad urbana, con la que se busca generar mejores condiciones para el desplazamiento del transporte público y preparar la infraestructura para la futura operación del TramBus.
La primera fase del reordenamiento vial estará enfocada en cinco arterias de Almagro y Caballito. Uno de los principales cambios será aplicado sobre la Avenida La Plata, que pasará a tener un único sentido de circulación hacia la avenida Rivadavia en el tramo comprendido entre Chaco/Quito y Rivadavia.
También será modificado el sentido de José Mármol, que tendrá circulación exclusiva hacia Hipólito Yrigoyen entre Rivadavia e Hipólito Yrigoyen. A su vez, un sector de Hipólito Yrigoyen, entre Muñiz y José Mármol, será transformado para permitir el tránsito en ambos sentidos.
El esquema será completado con nuevas modificaciones en otras calles de la zona. Quito tendrá sentido único hacia Muñiz entre Avenida La Plata y Muñiz, mientras que Pringles quedará habilitada en dirección hacia la avenida Rivadavia, en el tramo delimitado entre Lezica y Rivadavia.
Estos cambios estarán acompañados por una reorganización de recorridos del transporte público. La línea 2 de colectivos modificará parte de su trayecto hacia Lomas del Mirador y será desviada por Quito, Quintino Bocayuva y Rivadavia, para luego retomar su recorrido habitual.
De esta manera, el nuevo ordenamiento vial no solo estará orientado a los automóviles particulares, sino también a generar condiciones adecuadas para la circulación del transporte público que será integrado al área.
Restricciones para estacionar por la llegada del TramBus
El plan también incluirá nuevas prohibiciones de estacionamiento en sectores donde será necesario liberar espacio para garantizar la circulación.
En la Avenida La Plata se prohibirá estacionar durante las 24 horas en ambas manos, una medida que permitirá mantener despejada la arteria y facilitar el funcionamiento del nuevo esquema de tránsito.
En Quito, en tanto, la restricción será aplicada sobre la acera izquierda. Además, será impedido el giro hacia la izquierda desde Hipólito Yrigoyen en dirección a Muñiz.
Las restricciones serán incorporadas como parte de la preparación de la infraestructura necesaria para el TramBus T1, cuyo recorrido requerirá condiciones de circulación más ordenadas y previsibles.
Por este motivo, se recomienda que quienes circulen habitualmente por Almagro y Caballito presten atención a la nueva señalización y a los cambios establecidos en cada tramo.
Segunda etapa: más calles porteñas serán modificadas
El reordenamiento vial no finalizará con las primeras intervenciones. Una segunda etapa contemplará modificaciones sobre otras arterias de la Ciudad y permitirá avanzar con la adecuación del corredor previsto para el TramBus.
Entre las calles y avenidas incluidas estarán Honorio Pueyrredón, Acoyte, Ambrosetti, Felipe Vallese y Balcarce.
Honorio Pueyrredón mantendrá circulación en un único sentido hacia el sur entre Ángel Gallardo y Neuquén. En el caso de Acoyte, será establecido un sentido único hacia el norte entre Neuquén y Díaz Vélez.
La segunda fase también alcanzará a otras calles. Ambrosetti tendrá circulación hacia el sur, mientras que Felipe Vallese será transformada en doble mano entre Acoyte y Ambrosetti. Por su parte, Balcarce tendrá sentido hacia el norte.
La aplicación de estas medidas estará vinculada con el avance de la preparación urbana necesaria para que el nuevo sistema pueda operar de manera eficiente.
Una tercera instancia fue contemplada para completar el conjunto de modificaciones previstas en torno al corredor del TramBus T1.
En esta etapa serán alcanzadas las calles Zañartú, Gibson y Butteler, cuyos sentidos de circulación serán reorganizados.
De acuerdo con el esquema proyectado, Zañartú tendrá circulación de este a oeste entre Avenida La Plata y Senillosa. En Gibson será establecido un recorrido de oeste a este entre Avenida La Plata y Castro.
Por último, Butteler tendrá circulación de noreste a suroeste, como parte de la reorganización integral del tránsito que acompañará la futura traza del TramBus.
Si bien algunas publicaciones mencionaron que el plan alcanzaría a 18 calles, la información oficial contempla un conjunto específico de 14 arterias o sectores incluidos dentro de las distintas etapas.
Cómo será el TramBus T1 y cuál será su recorrido
El TramBus T1 será incorporado como un sistema de transporte público completamente eléctrico y funcionará mediante unidades que circularán sobre neumáticos. La propuesta buscará combinar la flexibilidad característica de los colectivos con una operación de mayor capacidad y previsibilidad.
La traza proyectada tendrá una extensión de 20 kilómetros, conectando Nueva Pompeya con el Aeroparque Jorge Newbery. El recorrido atravesará ocho barrios porteños y estará orientado a mejorar la conexión entre distintos puntos estratégicos de la Ciudad.
Uno de los objetivos centrales será alcanzar una capacidad de transporte cercana a 50.000 pasajeros por día. Para lograrlo, se prevé que sea implementada una frecuencia de aproximadamente cuatro minutos durante los horarios de mayor demanda.
El sistema contará con 71 paradores, ubicados a una distancia promedio de 500 metros entre sí. Del total proyectado, 52 ya se encontrarían en etapa de construcción.
Otro de los puntos destacados del proyecto estará dado por su integración con la red de subterráneos de Buenos Aires. El nuevo sistema permitirá realizar conexiones con las líneas A, B, D, E y H, ampliando las alternativas disponibles para los pasajeros.
Esta integración será especialmente importante para quienes deban combinar diferentes medios de transporte durante sus recorridos cotidianos. El TramBus será incorporado como una pieza complementaria de la red porteña, en lugar de funcionar como un servicio aislado.
La posibilidad de combinar colectivos eléctricos, subterráneos y otros medios de transporte podría contribuir a reducir los tiempos de viaje y facilitar los desplazamientos entre barrios.
Cuándo comenzaría a funcionar el nuevo TramBus
El debut oficial del TramBus T1 está previsto para fines de 2026. Antes de que se produzca la puesta en funcionamiento, deberán completarse las obras vinculadas con los paradores, la infraestructura vial y las modificaciones necesarias en las calles que formarán parte de la traza.
El reordenamiento del tránsito constituye, en este sentido, una etapa previa fundamental. Los cambios de sentido y las prohibiciones de estacionamiento están siendo implementados para dejar preparado el corredor por el que circularán las unidades eléctricas.
La transformación también tendrá un impacto directo sobre quienes utilizan diariamente las calles intervenidas, por lo que la señalización y la adaptación a las nuevas condiciones de circulación serán claves durante el proceso.
La llegada del TramBus T1 marcará así una nueva etapa en el sistema de movilidad porteño. Con un recorrido de 20 kilómetros, unidades completamente eléctricas, 71 paradores y conexiones con cinco líneas de subte, el proyecto apunta a incorporar una alternativa de transporte de gran alcance para la Ciudad de Buenos Aires.
Mientras avanzan las distintas etapas del reordenamiento vial, las calles de Almagro y Caballito serán las primeras en experimentar los cambios que antecederán a la puesta en marcha de uno de los nuevos proyectos de transporte público previstos para Buenos Aires.
