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Endeudarse para comer: el alarmante aumento del uso de tarjetas de crédito para adquirir alimentos en Argentina

En Argentina, la crisis económica ha llevado a que muchas familias recurran al crédito para satisfacer necesidades esenciales. Según un informe del Centro de Almaceneros y Comerciantes Minoristas de Córdoba, el 93% de los hogares argentinos posee algún tipo de deuda, y el 54% utiliza tarjetas de crédito específicamente para la compra de alimentos.

Este fenómeno refleja una preocupante tendencia donde el crédito, antes destinado a bienes duraderos o emergencias, ahora se emplea para gastos cotidianos. La pérdida del poder adquisitivo y el aumento constante de los precios han obligado a las familias a endeudarse para poder alimentarse.

El uso creciente de tarjetas de crédito para compras en supermercados

La utilización de tarjetas de crédito en supermercados ha experimentado un incremento significativo. Un relevamiento privado indica que las compras con tarjeta en estos establecimientos crecieron casi un 30%, evidenciando un cambio en los hábitos de consumo.

Los consumidores, enfrentando salarios estancados y precios en alza, optan por financiar sus compras de alimentos en cuotas, muchas veces mínimas, para poder llegar a fin de mes. Esta práctica, aunque ofrece un alivio temporal, puede llevar a un endeudamiento crónico si no se gestiona adecuadamente.

Endeudamiento múltiple: una carga creciente para los hogares

No solo se trata de una deuda; muchas familias enfrentan múltiples compromisos financieros. El mismo informe del Centro de Almaceneros revela que el 57% de los hogares tiene entre dos y tres deudas, y un 18% considera que no podrá saldar la totalidad de sus cuentas pendientes.

Este sobreendeudamiento no solo afecta la economía familiar, sino también la salud mental y emocional de las personas, generando estrés y ansiedad ante la imposibilidad de cumplir con las obligaciones financieras.

Cambios en los hábitos de consumo: priorizar lo esencial

La crisis ha obligado a los consumidores a replantear sus prioridades. Los productos considerados no imprescindibles han pasado a un segundo plano, mientras que los artículos de primera necesidad, como los alimentos, se financian mediante tarjetas de crédito.

Este cambio en el comportamiento de compra refleja la gravedad de la situación económica, donde incluso lo básico requiere de financiamiento.

Consecuencias a largo plazo del endeudamiento para la alimentación

El uso constante de crédito para adquirir alimentos puede tener repercusiones a largo plazo. Los intereses acumulados y la posibilidad de caer en mora aumentan el riesgo de exclusión financiera y dificultan la recuperación económica de las familias.

Además, este patrón de endeudamiento puede limitar el acceso a otros créditos en el futuro, afectando la capacidad de inversión en educación, vivienda o emprendimientos.