viruela del mono

Detectan en el país la variante más agresiva de la viruela del mono: cuáles son los síntomas

La viruela del mono vuelve a encender las alarmas en Argentina tras la confirmación del primer caso de una variante considerada más contagiosa y severa. La situación fue informada por el Ministerio de Salud y se da en un contexto internacional marcado por la expansión del virus en distintas regiones del mundo. A continuación, se detallan los síntomas, las características de la nueva variante y qué implica este caso para la salud pública.

Se ha confirmado en Argentina el primer caso de viruela del mono correspondiente al clado Ib, una variante que ha sido catalogada como más transmisible y potencialmente más grave en comparación con las previamente detectadas.

El paciente identificado es un hombre de 31 años residente en la Ciudad de Buenos Aires, quien no habría realizado viajes recientes, lo que sugiere que la transmisión comunitaria podría estar ocurriendo. Este dato ha sido considerado clave por las autoridades sanitarias, ya que indica que el virus podría estar circulando de manera local.

El paciente fue atendido de manera ambulatoria y, según los reportes oficiales, presenta una evolución clínica favorable, lo que aporta cierta tranquilidad dentro de un escenario de creciente vigilancia epidemiológica.

Qué es la viruela del mono y cómo se transmite

La viruela del mono, también conocida como Mpox, es una enfermedad viral causada por un virus del género Orthopoxvirus. Se trata de una infección que puede afectar tanto a humanos como a algunos animales.

La transmisión del virus puede producirse de diversas formas:

  • Contacto directo con lesiones cutáneas o mucosas de una persona infectada
  • Relaciones sexuales o contacto íntimo estrecho
  • Exposición a objetos contaminados, como ropa, toallas o sábanas
  • Contacto prolongado cara a cara, a través de secreciones respiratorias

Se ha advertido que la facilidad de contagio podría ser mayor en esta nueva variante, lo que incrementa la preocupación en el ámbito sanitario.

Expansión internacional de la viruela del mono

El surgimiento de esta variante en Argentina no ocurre de forma aislada. Durante 2026, se ha registrado una expansión del virus en múltiples países, tanto en América como en Europa.

Entre los países con casos confirmados se encuentran:

  • Estados Unidos
  • Canadá
  • Brasil
  • México
  • Francia
  • Portugal
  • España

Este escenario ha sido interpretado por expertos como una reconfiguración del comportamiento epidemiológico del virus, lo que podría implicar nuevos desafíos en materia de prevención y control.

Diferencias entre el clado Ib y el clado II

Hasta el momento, en Argentina se habían reportado casos correspondientes al clado II, considerado menos agresivo. De hecho, se habían confirmado al menos cinco casos de esta variante.

Sin embargo, el clado Ib presenta características que lo diferencian notablemente:

  • Mayor capacidad de transmisión
  • Síntomas potencialmente más intensos
  • Mayor riesgo de complicaciones en ciertos grupos

Por este motivo, la detección del clado Ib ha generado una mayor preocupación en las autoridades sanitarias, que ya han reforzado los sistemas de vigilancia y diagnóstico.

Síntomas de la viruela del mono: cómo reconocer la infección

Los síntomas de la viruela del mono pueden variar según la variante, pero en general siguen un patrón clínico bien definido.

En la fase inicial, suelen presentarse:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza (cefalea)
  • Dolores musculares
  • Inflamación de los ganglios linfáticos (linfadenopatías)
  • Cansancio extremo (astenia)

Posteriormente, se produce la aparición de lesiones cutáneas características, que pueden localizarse en: zona genital, rostro y extremidades

Estas lesiones suelen evolucionar desde manchas hasta ampollas y costras, siendo una de las señales más distintivas de la enfermedad.

Se ha estimado que la infección por viruela del mono puede durar entre 14 y 21 días, aunque la evolución puede variar dependiendo de factores como: el estado de salud del paciente, la variante del virus y la rapidez del diagnóstico.

En la mayoría de los casos, la enfermedad tiende a ser autolimitada, pero en situaciones específicas pueden presentarse complicaciones, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados.