El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ha realizado un desalojo masivo de más de 2000 manteros que ocupaban el Parque Centenario. Esta acción fue llevada a cabo en el marco de un operativo que busca recuperar el espacio público y promover el orden en uno de los puntos más concurridos de la ciudad.
El desalojo tuvo lugar en las inmediaciones del Parque Centenario, un espacio verde emblemático de la ciudad que, durante los últimos años, se ha visto ocupado por vendedores ambulantes que instalaban sus puestos en las veredas y en el parque mismo. Este fenómeno generó crecientes conflictos con los vecinos y las autoridades, quienes reclamaban la recuperación del espacio público.
El operativo fue encabezado por la Policía de la Ciudad, en conjunto con personal de Espacio Público y representantes del Gobierno porteño. A lo largo de varias horas, los efectivos desalojaron a los manteros, quienes ofrecieron resistencia en algunos casos. El proceso fue documentado por medios de comunicación y generó gran repercusión en redes sociales.
Reacciones de los Manteros
Los manteros, que en su mayoría se dedican a la venta de productos de bajo costo, manifestaron su descontento ante la medida, alegando que se les está negando su fuente de ingresos en un contexto económico complicado. Varios de ellos indicaron que no cuentan con alternativas laborales y que la venta ambulante es su único sustento.
Desde el Gobierno de la Ciudad, se justificó el desalojo argumentando la necesidad de garantizar el orden y la seguridad en el parque, así como la importancia de preservar el espacio público para el disfrute de todos los ciudadanos. Además, se informó que se ofrecerán alternativas de relocalización y programas de capacitación para aquellos manteros que deseen formalizar su actividad.
El desalojo de los manteros ha generado un debate en la sociedad porteña. Por un lado, hay quienes apoyan la medida, destacando la necesidad de mantener el orden y la limpieza en los espacios públicos. Por otro lado, se han levantado voces en defensa de los manteros, quienes denuncian la falta de oportunidades laborales formales y exigen soluciones más integradoras por parte del Estado.
