Durante el invierno, las intoxicaciones domésticas aumentan de forma alarmante, especialmente aquellas causadas por monóxido de carbono, un gas letal, imperceptible y altamente peligroso. Este gas no tiene olor, no irrita los ojos y no genera tos, lo que lo convierte en una amenaza silenciosa dentro de los hogares. Se produce por la mala combustión de artefactos que funcionan con gas, leña, kerosene o carbón.
Cuando se respira en grandes cantidades debido a su acumulación en espacios cerrados, puede provocar pérdida de conocimiento, asfixia e incluso paro cardiorrespiratorio. Según especialistas en toxicología, estas intoxicaciones son completamente evitables, por lo que es fundamental conocer los riesgos, síntomas y medidas de prevención.
Principales causas de intoxicaciones en casa durante el invierno
El doctor Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández, advierte que cada año se registran numerosas muertes y hospitalizaciones por intoxicación con monóxido de carbono, especialmente durante los días de bajas temperaturas. Entre los aparatos más peligrosos se encuentran:
- Estufas a gas mal instaladas o sin mantenimiento.
- Calefactores de tiro balanceado en mal estado.
- Hornos o cocinas utilizados como fuente de calefacción.
- Salamandras y estufas a kerosene sin ventilación adecuada.
Se estima que alrededor de 200 personas fallecen anualmente en Argentina debido a intoxicaciones provocadas por artefactos de uso doméstico defectuosos o mal empleados.
Síntomas de intoxicación por monóxido de carbono
El monóxido de carbono afecta de forma progresiva, por lo que reconocer los síntomas puede salvar vidas. Algunos de los signos más frecuentes incluyen:
- Dolor de cabeza persistente.
- Náuseas y vómitos.
- Confusión y dificultad para concentrarse.
- Visión borrosa.
- Inestabilidad al caminar.
- Palpitaciones y respiración acelerada.
El doctor Eduardo Scarlato, jefe de Toxicología del Hospital de Clínicas, señala que las personas intoxicadas suelen presentar una coloración rosada en la piel, que puede confundirse con un buen estado de salud, pero en realidad es una señal crítica de intoxicación severa.
Cómo evitar intoxicaciones por monóxido de carbono
La mejor herramienta para evitar estas situaciones es la prevención. Para ello, se recomienda aplicar una serie de medidas simples pero eficaces:
1. Ventilación adecuada
Mantener siempre una ventilación cruzada en los ambientes donde haya estufas, cocinas o calefactores encendidos. Aunque haga frío, se debe permitir que entre aire del exterior para evitar la acumulación de gases.
2. Revisión de artefactos por profesionales
Es imprescindible que un gasista matriculado revise anualmente todos los equipos que funcionan con combustibles. Además, se debe verificar que las estufas y calefones no tengan perforaciones ni pérdidas.
3. No usar el horno como calefacción
Una práctica muy peligrosa y extendida en algunos hogares es usar el horno para calentar el ambiente. Esto no solo genera una mala combustión, sino que también incrementa el riesgo de intoxicación.
4. Apagar artefactos por la noche
Los calefactores como estufas a kerosene o salamandras deben apagarse antes de dormir. Su funcionamiento durante la noche, en ambientes cerrados, eleva el riesgo de accidentes fatales.
5. Vigilar el color de las llamas
La llama de cualquier artefacto debe ser siempre azul. Si se observa una llama amarilla o anaranjada, significa que hay una combustión incompleta y es urgente revisar el equipo.
Según la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), existen poblaciones que deben extremar las precauciones, ya que son más vulnerables a los efectos del monóxido de carbono:
- Niños y niñas.
- Mujeres embarazadas.
- Adultos mayores.
- Personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias.
Estos grupos pueden presentar síntomas más rápidamente y sufrir consecuencias más graves, por lo que es vital garantizar ambientes seguros y bien ventilados en todos los casos.
Qué hacer ante una sospecha de intoxicación
Si se presentan síntomas o se sospecha de una posible intoxicación, es fundamental:
- Abrir puertas y ventanas inmediatamente.
- Apagar todos los artefactos de combustión.
- Salir del ambiente contaminado.
- Solicitar atención médica urgente.
También es posible comunicarse las 24 horas con los centros de toxicología. Uno de los referentes es el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, disponible al:
📞 Teléfonos: 4962-6666 / 4962-2224
📞 Línea gratuita nacional: 0800-444-8694 (TOXI)
