La difícil situación económica que atraviesan los gendarmes argentinos ha llevado a muchos de ellos a cruzar la frontera con Bolivia en busca de alternativas más accesibles para adquirir su vestimenta oficial. En la ciudad de Bermejo, específicamente en el Paseo Las Chalanas, se ha convertido en una práctica común encontrar efectivos de la Gendarmería Nacional comprando uniformes a precios significativamente más bajos que en Argentina.
El costo de los uniformes reglamentarios en Argentina se ha convertido en una carga para los efectivos de seguridad. Mientras que en el país estos conjuntos pueden alcanzar los $100.000, en la frontera boliviana pueden adquirirse por aproximadamente $40.000, representando un ahorro del 60%.
De acuerdo con comerciantes locales, la demanda de estos productos ha crecido en los últimos meses. «Muchos gendarmes vienen y compran hasta por docena», afirmó una vendedora del paseo comercial. La diferencia de precios ha convertido a esta zona en un punto estratégico para aquellos que buscan reducir sus gastos en indumentaria laboral.
Variedad de uniformes y accesorios disponibles
Los uniformes adquiridos en Bolivia no solo presentan una diferencia en el precio, sino que también ofrecen variedad en diseños y estilos, lo que permite a los efectivos elegir prendas que se adapten mejor a sus necesidades. Entre los artículos más buscados por los gendarmes se encuentran:
- Pantalones con puño
- Camperas softshell
- Borcegos tácticos
- Mochilas de 40 litros
El calzado es otro de los elementos esenciales en la indumentaria de los gendarmes. En Argentina, los borcegos tácticos pueden superar los $60.000, mientras que en Bolivia se consiguen a $38.000. A su vez, mochilas de gran capacidad, ideales para jornadas largas, tienen un valor de $20.000 en territorio boliviano.
Debido a la crisis económica y los bajos salarios, muchos efectivos optan por organizarse en grupos y realizar compras mayoristas, lo que les permite obtener mejores precios y compartir costos de traslado.
«Lo que ocurre acá es que los gendarmes se juntan entre ellos para hacer compras grandes. Así logran ahorrar y llevarse los uniformes a un precio más accesible», explicó un periodista presente en el lugar.
La respuesta del Gobierno ante los reclamos salariales
El creciente número de gendarmes que recurren a esta alternativa refleja una problemática de fondo: la falta de actualización salarial y las dificultades económicas que enfrentan. A pesar de los reclamos dirigidos a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, los efectivos siguen buscando soluciones por cuenta propia.
Hasta el momento, las autoridades no han implementado medidas que permitan mejorar las condiciones económicas de los miembros de la Gendarmería Nacional. La necesidad de adquirir uniformes en Bolivia es un claro reflejo de una crisis que sigue afectando a los trabajadores de seguridad en Argentina.
