La llegada de Franco Colapinto a las calles de Buenos Aires no solo genera expectativa: también reactiva una historia rica y poco conocida de exhibiciones de Fórmula 1 en la ciudad. Mucho antes del esperado road show de 2026, distintos pilotos, equipos y autos legendarios ya habían dejado su huella en el asfalto porteño, construyendo una tradición que hoy vuelve a cobrar protagonismo.
En este contexto, el fenómeno Colapinto no aparece de la nada, sino que se inscribe dentro de décadas de vínculo entre la capital argentina y la máxima categoría del automovilismo mundial.
El próximo 26 de abril, Franco Colapinto será protagonista de un espectáculo único: manejará un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, en un evento que ya agotó entradas y promete convocar a cientos de miles de personas.
El piloto argentino, integrante de Alpine, utilizará un Lotus E20 con motor V8, un modelo histórico de la temporada 2012.
Este acontecimiento fue calificado como “histórico” por la propia Fórmula 1, ya que será la primera vez que un argentino conduzca un auto de la categoría en un circuito urbano dentro de la ciudad.
Pero detrás de este evento hay algo más profundo: una herencia de exhibiciones que marcaron generaciones y que hoy resurgen con fuerza gracias al impacto de Colapinto.
Las exhibiciones de F1 en Buenos Aires antes de Colapinto
Aunque muchos creen que este tipo de eventos son novedosos, lo cierto es que Buenos Aires ya fue escenario de múltiples demostraciones de Fórmula 1 en las últimas décadas.
Daniel Ricciardo y la última gran exhibición (2012)
La más reciente antes de Colapinto tuvo lugar en diciembre de 2012, cuando el australiano Daniel Ricciardo recorrió un circuito urbano montado sobre las avenidas Libertador y Sarmiento.
A bordo del Red Bull RB7, un auto dominante que logró la doble corona en 2011, Ricciardo brindó un espectáculo que quedó grabado en la memoria de los fanáticos.
Este evento fue clave porque demostró que la ciudad estaba preparada para recibir exhibiciones de alto nivel, algo que hoy se retoma con mayor ambición.
David Coulthard y la revolución en la 9 de Julio (2008)
Cuatro años antes, en 2008, el escocés David Coulthard hizo vibrar a miles de personas al manejar un Fórmula 1 por la icónica Avenida 9 de Julio.
La demostración con el Red Bull RB3 marcó un hito: fue una de las primeras veces en el siglo XXI que un monoplaza moderno se exhibía en plena vía pública argentina.
El impacto fue inmediato: multitudes, ruido ensordecedor y una conexión directa entre el público y la F1.
José María “Pechito” López y el sueño argentino (2007)
En 2007, durante la previa de los 200 kilómetros de Buenos Aires, José María López giró con un Williams FW29 en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez.
Aunque no se trató de un circuito callejero, fue un momento simbólico:
un piloto argentino al volante de un Fórmula 1 en su país, algo que durante años fue una ilusión más que una realidad.
Este episodio marcó un puente entre el pasado glorioso del automovilismo argentino y el presente que hoy encarna Colapinto.
Un vínculo histórico entre Buenos Aires y la Fórmula 1
Más allá de estas exhibiciones recientes, Buenos Aires tiene una relación profunda con la Fórmula 1.
Durante las décadas del 40 y 50, la ciudad fue sede de carreras oficiales, consolidándose como uno de los centros neurálgicos del automovilismo mundial.
Ese legado quedó ligado a figuras legendarias como Juan Manuel Fangio y Carlos Reutemann, quienes posicionaron a Argentina en la élite del deporte motor.
Sin embargo, con el paso del tiempo y la salida del calendario en 1998, la presencia de la F1 en el país se fue diluyendo, quedando limitada a eventos aislados.
Colapinto y el renacer de la pasión por la F1
La irrupción de Franco Colapinto cambió por completo el panorama. No solo devolvió a Argentina a la grilla de la Fórmula 1 después de años, sino que también reactivó el interés masivo por el deporte, generando una nueva generación de fanáticos.
Su exhibición en Buenos Aires no es solo un show: es una señal clara de que la Fórmula 1 vuelve a mirar hacia el país.
De hecho, el evento forma parte de una estrategia más amplia que busca posicionar nuevamente a la Argentina como sede de grandes competencias internacionales.
Se espera que el road show de Colapinto convoque a más de 500.000 personas, lo que lo convertiría en uno de los eventos automovilísticos más importantes de la historia reciente del país.
El circuito urbano se desarrollará en la zona de Palermo, con un trazado especialmente adaptado para cumplir estándares internacionales de seguridad.
Este nivel de organización refleja que Argentina no solo tiene pasión, sino también capacidad para albergar eventos de primer nivel.